vacaciones en septiembre

7 razones por las que irse de vacaciones en septiembre mola más

Para muchas personas, septiembre es sinónimo de fin del verano, de vuelta a la rutina y de inicio del curso escolar. Sin embargo, la realidad es que septiembre es el mejor mes del año para irse de vacaciones. Las temperaturas aún son buenas, los días muy largos y los precios de viajar más económicos.  ¿Necesitas más motivos? A continuación te explicamos las 7 razones por las que las vacaciones en septiembre son mejores que en cualquier otra época del año.

Vacaciones en septiembre: todo son ventajas

  1. El calor aprieta, pero no ahoga. En circunstancias normales, no necesitarás sacar los abrigos para irte de vacaciones en septiembre. Aunque las temperaturas caen un poco, si apuntas bien eligiendo tu destino podrás disfrutar de unos maravillosos días de playa. Playas que, por cierto, estarán bastante menos concurridas. ¡Disfrútalas!
  2. Es más barato. En junio los precios se calientan, julio es caro y agosto un despropósito. En septiembre estas clavadas desaparecen y podrás disfrutar de unas muy buenas vacaciones a precios de temporada casi baja. Porque a nadie le gusta pagar precios de guiri, ¿verdad?
  3. Menos estrés. Los hoteles estarán más vacíos, las playas más tranquilas y, en definitiva, te estresarás menos si te vas de vacaciones en septiembre. Olvídate de poner el despertador para pillar una hamaca libre en la piscina. Las muchedumbres se marcharon hace unas semanas y no tendrás que hacer colas, solo descansar y disfrutar de tus merecidas vacaciones.
  4. Más fácil elegir destino y fechas. En septiembre no tendrás problemas con los vuelos ni con los destinos. Al haber menos afluencia de gente, será mucho más fácil cuadrar las fechas, encontrar un vuelo y alojarte en ese hotel que tanto te gustó pero que era inaccesible en temporada alta.
  5. Sin atascos. Si tu plan de vacaciones pasa por coger frecuentemente el coche para ir a la playa o visitar lugares, estás de enhorabuena. No tendrás que sufrir los temibles atascos de las ciudades turísticas. Tampoco tendrás que preocuparte por la operación salida o retorno. Otra gran ventaja es que, al haber menos acumulaciones de tránsito, tus desplazamientos serán mucho más seguros.
  6. Trabajarás en agosto. En agosto el transporte público es mejor, no habrá colas en todos sitios, tendrás mejor horario laboral (quizás jornada intensiva) y podrás pasear por tu ciudad sin aglomeraciones. Como ya te contamos en otra ocasión, las ventajas de trabajar en agosto son numerosas.
  7. Serás la envidia de tus compañeros. Te marchas de vacaciones cuando todos vuelven a la oficina. ¡El que ríe el último ríe mejor! A tu regreso todos estarán agobiados y en plena rutina laboral. Mientras tanto, tú y tu bronceado cuerpo aún estaréis rememorando los mejores momentos de las vacaciones.

¿Necesitas más razones para viajar en septiembre? No te lo pienses y el año próximo, ¡date el capricho!

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