tipos de facturas

¿Cuántos tipos de facturas puedo emitir como autónomo?

Una de las tareas más tediosas para cualquier autónomo es la de sentarse frente al ordenador, abrir el Excel o el programa pertinente, y hacer las facturas de sus trabajos. Hay que reconocer que es un rollo, pero hay que hacerlo. Si eres un nuevo autónomo y no tienes ni la más remota idea de cómo hacer una factura, no te preocupes. Hemos preparado este artículo para explicarte cuáles son los tipos de facturas que puedes emitir.

A continuación repasaremos en qué consiste cada una, cuándo debe utilizarse, sus implicaciones y los datos que debe incluir.

Tipos de facturas para un autónomo

Factura normal

Es la factura más habitual de todas y se utiliza para reflejar el trabajo que el autónomo le ha realizado a un cliente.

Debe contener todos los datos sobre la operación que se ha llevado a cabo, tanto del autónomo como del cliente, como los datos fiscales de ambos, el número de factura, su fecha de expedición, la descripción de la operación realizada, el tipo impositivo del IVA, la retención del IRPF, la cuota tributaria o el importe de la operación.

Factura simplificada

En 2013 se introdujo esta modalidad de factura para las actividades que antes se facturaban con el ticket. Su objetivo era dar un poco más de formalidad a estas operaciones pero sin llegar a la complejidad de la factura normal.

La factura simplificada podrá emitirse si el importe a facturar no supera los 400 euros (IVA incluido) o cuando deba expedirse una factura rectificativa. También en algunos supuestos si la operación no excede los 3.000 euros.

Factura rectificativa

Como su propio nombre indica, es un tipo de factura que se utiliza para rectificar o corregir a una que se ha emitido con anterioridad. Es decir, si nos damos cuenta de que nos equivocamos en una factura anterior, no debemos corregirla, sino emitir una rectificativa.

Esta factura lleva una numeración diferente a la original y debe incluir, además de todos los datos que permitan identificar la factura que se quiere modificar, el motivo por el que se emite y la rectificación que se lleva a cabo. Además, es posible emitir una sola factura rectificativa para rectificar varias facturas anteriores.

Factura proforma

Es una factura informativa y no tiene valor contable. Se utiliza para explicar al cliente todo sobre el producto o servicio que va a comprar. No incluye numeración y no puede dar lugar a confusión sobre el tipo de factura que es. Para ello, en el encabezamiento debe quedar claro que es una factura proforma.

Factura recapitulativa

Si a lo largo de un mismo mes natural, pero en fechas diferentes, haces varias ventas o prestas varios servicios a un mismo cliente, no es necesario que emitas una factura por cada una de estas operaciones. Puedes hacer una factura recapitulativa que las incluya todas. Es más simple y ahorrarás tiempo.

Factura electrónica

La factura electrónica es la factura en papel de toda la vida, que incluye la misma información y tiene la misma validez, pero que se emite y se envía exclusivamente por medios electrónicos y telemáticos. Basta con que incluya todos los campos obligatorios y que sea aceptada por el receptor. Ni siquiera es necesario que tenga la firma electrónica.

¿Conocías todos estos tipos de facturas? ¿Las has utilizado todas?

 

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