Teoría de la contabilidad mental

Teoría de la contabilidad mental: ahorrarás más cuando la conozcas

En el marco de la economía conductual, Richard Thaler, Nobel de Economía en 2017, desarrolló una teoría que puede ayudarnos a ahorrar más: la teoría de la contabilidad mental.

Todos sabemos que el dinero tiene el mismo valor proceda de donde proceda. De la misma forma, también sabemos que el dinero tiene el mismo valor se gaste en lo que se gaste. En otras palabras, el dinero no entiende ni de orígenes ni de destinos.

Según esta premisa, 3.000 euros procedentes del trabajo tienen el mismo valor que 3.000 euros procedentes de un premio de lotería. Igualmente, esos 3.000 euros valen lo mismo si los gastamos en ropa o si los gastamos en caprichos que sabemos perfectamente que no vamos a necesitar.

Sin embargo, ocurre algo muy curioso: nos cuesta menos esfuerzo gastar los 3.000 euros de la lotería que los 3.000 euros que hemos ganado con el sudor de nuestra frente. Esto ocurre porque nuestra mente nos engaña para hacernos creer que el primer dinero tiene menos valor que el segundo. Es lo que se conoce como la trampa de la contabilidad mental.

La trampa de la contabilidad mental y las deudas

Esta trampa confunde a las personas en casi todas las decisiones económicas que toman. Por ejemplo, cuando van a pedir un préstamo al consumo o un préstamo hipotecario.

La mayoría de la gente, para saber si puede permitirse o no el préstamo, calcula cuál será el importe de la cuota que tendrá que pagar cada mes. Si pueden permitirse pagar esa cuota, entonces no hay problema. En ocasiones, llegan a alargar la vida del préstamo para que así la cuota sea más pequeña.

El problema de este razonamiento es que se ignoran los factores que verdaderamente deberían condicionar la toma de la decisión: ¿cuál es el interés a pagar? ¿A cuánto ascienden las comisiones? ¿Cuánto terminarán pagando finalmente por el préstamo?

Una vez más, predomina la urgencia y la inmediatez. Se toman decisiones financieras totalmente irracionales porque el cerebro engaña a las personas para que valore la inmediatez por encima de cualquier otra variables.

Cómo combatir este problema para ahorrar más

Es muy importante aprender a combatir este problema, no solo para ahorrar más, sino también para evitar caer en la bancarrota. Si recibimos un ingreso imprevisto, nuestra contabilidad mental tratará de hacernos creer que ese dinero no tiene valor y que podemos gastarlos. Pero nosotros hemos de actuar con racionalidad y ser conscientes de que gastarlo sería una mala decisión. Si conseguimos reprimir nuestro impulso de compra, habremos ahorrado un dinero extra.

Con las deudas ocurre igual. Para evitar la trampa de la contabilidad mental, siempre que pensemos en solicitar un préstamo debemos multiplicar el importe de la cuota mensual por el número de meses que tendremos que pagarla. Así calcularemos el precio real del producto que queremos financiar y podremos compararlo con el precio que tendría si ahorrásemos antes de comprarlo.

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