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Soluciones para facturar si no eres autónomo

No quieres darte de alta como autónomo. Quizás no te sale a cuenta pagar los casi 300 euros mensuales de cotización a la Seguridad Social o quizás tienes un trabajo por cuenta ajena incompatible con el alta en RETA. Sea cual sea tu caso debes saber que existen alternativas que te permiten facturar sin ser autónomo. Estas son las más habituales.

Se puede facturar sin ser autónomo: estas son tus opciones

1º. Darte de alta solo en Hacienda.

Puedes rellenar el modelo 036 o 037 y darte de alta de forma gratuita solo en Hacienda. En teoría esto te permite facturar con tu Número de Identificación Fiscal (NIF) y pagar tus correspondientes impuestos (IRPF e IVA). También te obliga a presentar las declaraciones trimestrales y anuales de ambos impuestos.

Esto es legal a medias, y siempre y cuando no superes el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). No obstante, debes estar preparado para meterte en un lío judicial si la Administración decide sancionarte.

2º. Facturar a través de una cooperativa.

En los últimos años se han puesto muy de moda las cooperativas de facturación (cuya legalidad estuvo en el ojo del huracán en 2017 debido a una inspección de trabajo). Su funcionamiento es sencillo: te das de alta, pagas una cuota mensual o un porcentaje sobre tus ingresos y la cooperativa se encarga de facturar en tu nombre.

En el importe de la cuota mensual se suele incluir la cuota de socio, los costes de la Seguridad Social por los días que en teoría trabajaste, el IRPF proporcional, los gastos de gestión y el porcentaje del Impuesto de Sociedades. Para trabajos puntuales, la suma de estos gastos siempre es inferior a lo que pagarías si te hicieses autónomo.

Pero igual que la anterior, mucho cuidado, porque su legalidad es dudosa.

3º. Darte de alta solo unos días.

Si irremediablemente tienes que darte de alta como autónomo para emitir la factura pero no te sale a cuenta ser autónomo permanente, la alternativa es acumular las facturas y darte de alta solo unos días. Esto podría tener sentido, por ejemplo, para los autónomos dependientes, que son aquellos cuya facturación depende en al menos un 75% de un solo cliente.

En este caso habría que ponerse de acuerdo con ese cliente para emitirle una única factura trimestral. Es una práctica arriesgada porque la sucesión de altas y bajas constantes podría encender la alarma de la Seguridad Social y, en caso de inspección, puedes dar por hecho que te van a pillar con el carrito del helado.

4º. Intentar negociar un contrato temporal.

Esto solo es válido para los autónomos dependientes o falsos autónomos que tienen un único cliente. Este podría negociar directamente con el empresario para que le haga un contrato laboral y le meta en la nómina de la empresa. Esto para la empresa es más caro, ya que deberá pagar la Seguridad Social en su nombre, por lo que tendrá que renunciar a una parte de sus ingresos si quiere llevar a buen puerto la negociación.

Por desgracia, no hay más trucos. Cualquier otra alternativa para facturar sin ser autónomo es ilegal. De hecho, las tres primeras que te hemos propuesto hay que interpretarlas con sentido común y estar dispuesto a asumir riesgos, puesto que si la actividad por cuenta propia que realizas es habitual y generas ingresos, la Seguridad Social te obliga al alta como autónomo en todos los casos. Así que, ante todo, si quieres facturar sin ser autónomo, piensa en qué riesgos estás dispuesto a correr.

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