rentista

Papá, mamá, quiero ser rentista

En un pasado no demasiado lejano los rentistas se asociaban a personas gandules que no servían para hacer ningún trabajo o que no querían trabajar.  “Bah, ese no da ni un palo al agua. Vive de la renta”, ¿te suena? Tal vez por ignorancia o tal vez por envidia, la sociedad les menospreciaba. Pero… ¿qué opinión se tiene ahora de un rentista?

Un rentista no es un gandul, es un genio

En la actualidad ocurre justo lo contrario. El rentista es la persona que ha conseguido triunfar en la vida gracias a una o varias buenas inversiones. Alguien que compra un par de pisos baratos, los reforma, posteriormente los alquila y con la renta que obtiene cubre todos sus gastos y no necesita trabajar no es un gandul, sino un genio.

El rentista es dueño absoluto de su tiempo. No tiene jefes ni empleados por lo que no dedica ni un solo minuto de su vida a trabajar por necesidad. Si trabaja lo hace por afición, por superación personal, porque quiere aún mayor libertad financiera o simplemente por aburrimiento, pero nunca por necesidad. El rentista no necesita un trabajo porque ha conseguido el reto de muchas otras personas: vivir de la renta.

Ser rentista o vivir de la renta consiste en disponer de unos ingresos mensuales suficientes para vivir sin apuros. Lo ideal es que superen a los gastos del mes con holgura, que sean estables en el tiempo y que requieran poca dedicación.

El ejemplo clásico es el del piso en primera línea de playa de una zona muy turística: se puede alquilar a un precio muy elevado y obtener altos ingresos con él. Además, tiene una alta demanda, por lo que difícilmente le faltarán inquilinos. Por último, es un ingreso pasivo por definición. Sin duda, la renta ideal.

Papá, mamá quiero ser rentista: ¿por dónde empiezo?

A no ser que te toque la lotería o que seas beneficiario de una herencia importante, para vivir como rentista vas a tener que pasar por estas dos etapas:

1. Acumular capital. Debes buscar ingresos, reducir gastos y ahorrar. Sin capital con el que invertir va a ser muy difícil, por no decir imposible, que te conviertas en un rentista.

2. Generar la renta. La acumulación de capital de la fase anterior te permitirá hacer una inversión con la que generar una renta periódica. Enhorabuena, ya eres rentista.

La forma de proceder es simple, que no sencilla, y necesaria. Todo el mundo debería intentar vivir de la renta, o al menos, conseguir una renta con la que vivir más desahogado económicamente y con menos angustia.

¿En qué invertir para convertirme en rentista?

Es la pregunta del millón y quizás el motivo por el que sigues leyendo este artículo. Quieres saber en qué invertir para poder vivir de la renta. Aquí van algunas sugerencias:

  • Inmuebles. El del piso en la playa es el ejemplo clásico, pero no el único. Todo lo que necesitas saber para invertir en inmuebles en España lo tienes resumido en este artículo.
  • Dividendos. Consiste en comprar acciones de empresas que suelen repartir dividendos entre sus accionistas, es decir, beneficios. Toda la información aquí.
  • Fondos indexados. Son fondos de inversión pasivos que replican a un índice bursátil, por ejemplo, al Ibex 35 o a Eurostoxx 50. Te lo contamos al detalle en este artículo.

Si el objetivo es ser rentista, estas son las tres inversiones que más nos gustan, pero hay más opciones: desde invertir en startups hasta en criptomonedas pasando por el arte o el crowdlending.

De hecho, no tienes por qué quedarte en una sola estrategia. Si conoces las particularidades y los entresijos de todas lo ideal es mezclar varias. En caso contrario, especialízate en una y no salgas de ahí.

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