cisnes negros

¿Qué son los cisnes negros de la bolsa?

Cuenta la leyenda que hasta el siglo XVII nadie en Europa había visto un cisne negro. Se pensaba que los cisnes negros no existían y se usaban como metáfora de aquello que no podía existir.

Fue un navegante holandés, Willen de Vlamingh, quién en un viaje a Australia en 1697 los vio por primera vez en el río Swan. Capturó varios cisnes negros y los transportó al viejo continente para mostrar al mundo la existencia de este animal. Los europeos alucinaron al verlos.

Desde entonces, el término cisne negro se utiliza como una metáfora para describir cualquier circunstancia que es prácticamente imposible que suceda.

Lo acuñó Nassim Nicholas Taleb, un gestor de hedge fund, tras los resultados de la crisis financiera de 2008. En su libro, titulado El Cisne Negro, asegura que casi todos los grandes descubrimientos y acontecimientos de la historia han sido cisnes negros.

Pone como ejemplos Internet, la computadora personal, la I Guerra Mundial y el ataque terrorista del 11 de septiembre.

Los cisnes negros son, por tanto, sucesos inesperados, pues nadie en su sano juicio espera que puedan llegar a ocurrir; de gran impacto, porque cuando suceden tienen grandes consecuencias a nivel mundial; y que se racionalizan en restrospectiva, es decir, una vez sucedidos, se evidencia que podrían haberse evitado.

Algunos ejemplos de actualidad podrían ser el Brexit de Reino Unido (todas las  encuestas apuntaban a que no era probable) o la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos (nadie creía que pudiera llegar ni a candidato del partido republicano).

Los cisnes negros y la bolsa

Según el propio Taleb, los cisnes negros ofrecen una gran oportunidad a los inversores para obtener altas rentabilidades con su inversión. Lo “único” que tienen que hacer es invertir a favor de que se produzcan estos hechos. De suceder, su inversión se multiplicará.

El problema, como imaginas, es que encontrar un cisne negro no está al alcance de cualquier inversor. Ni siquiera de los inversores más experimentados. Además, lo más probable es que en el proceso de búsqueda se pierda tanto dinero que cuando el cisne negro se presente, si es que lo hace, el beneficio no compense las pérdidas.

Algunos ejemplos de cisnes negros en el mundo de la bolsa podrían ser el colapso financiero del mercado estadounidense durante la crisis de 2008 o la hiperinflación de Zimbabwe en 2008 que acabó con el país arruinado.

Unos años atrás encontramos la burbuja de las punto com de 2001 o el hundimiento en 1998 del exitoso fondo de cobertura Long Term Capital Management (LTCM).

Si en su momento algún loco valiente apostó por estos acontecimientos, lo más probable es que ganara mucho dinero.

Nuestro consejo no solicitado de hoy es que ni te plantees buscar cisnes negros en tus inversiones en bolsa, ya que casi con toda seguridad terminarás perdiendo mucho dinero.

Hay inversiones menos arriesgadas y mucho más inteligentes para tu dinero.

 

Si necesitas una ayudita extra, en Zaplo podemos ofrecerte un préstamo rápido de hasta 2.500 euros (800 si es la primera vez que lo solicitas) a devolver de forma flexible y en cómodos plazos. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!

boton zaplo blog