cheques guardería

¿Qué son los cheques guardería?

Afortunadamente, la cuesta de septiembre ya es cosa del pasado. Cada año la temida vuelta al cole de los niños consigue que se tambalee hasta la economía familiar más consolidada. Hacer frente al gasto de libros, material escolar, ropa para el nuevo curso o matrícula no es nada fácil, por lo que no queda más remedio que agudizar el ingenio y ahorrar en todo lo que se pueda.

Los más previsores ahorran durante varios meses para llegar desahogados a septiembre. Otros se las ingenian como pueden aprovechando material del curso anterior, recurriendo al mercado de segunda mano, buscando ofertas y cupones… Todo vale con tal de ahorrar un buen pico.

Pero existe una alternativa poco conocida y, en consecuencia, poco utilizada, con la que se puede ahorrar un poco de dinero cada mes: los cheques guardería. En este artículo te explicaremos qué son y cómo pueden ayudarte a ahorrar bastante dinero en un año.

¿QUÉ ES SON LOS CHEQUES GUARDERÍA?

Habitualmente se habla de cheque guardería para hacer referencia a los sistemas de compensación flexible con los que cuentan algunos trabajadores. Es un programa a través del cual un trabajador puede mejorar sus condiciones salariales de forma indirecta cambiando hasta un 30% de su salario por una serie de bienes y servicios. Por ejemplo, por la cuota que paga al centro educativo.

En la práctica, los cheques guardería consisten en que la empresa paga cada mes la cuota de la guardería de su trabajador. Puede hacerlo con un cheque normal o con una transferencia bancaria. Esta cantidad abonada por la empresa se le descuenta al trabajador de su salario bruto, lo que le genera dos formas de ahorro bastante interesantes. Te las explicamos a continuación.

¿CÓMO SE AHORRA CON LOS CHEQUES GUARDERÍA?

Por una parte, aunque el trabajador cobrará menos en su nómina cada mes, el importe que deja de cobrar es menor que el que se paga a la guardería. Esto es así porque a la cuota de la guardería no se le aplica el IRPF. Como es un poco confuso te lo explicamos con un ejemplo.

Imagina que un trabajador cobra cada mes 2.000 euros en nómina y paga 400 euros de guardería de su bolsillo. En la práctica, le quedarían 1.600 euros. Si hiciese uso del cheque guardería, no pagaría IRPF por los 400 euros, por lo que si su retención fuese del 18%, cada mes se ahorraría 72 euros (18% de 400) y pasaría a cobrar 1.672 euros cada mes. En un año el ahorro sería de de 864 euros.

Los cheques guardería permiten una segunda forma de ahorro. Dado que está exentos de tributar por el IRPF, la cantidad que la empresa paga y descuenta del salario bruto del trabajador reduce la renta generada por el mismo durante el año. Esto se traduce en una rebaja fiscal que puede llegar a ser bastante importante, ya que el porcentaje de IRPF a descontar cada mes será menor, sobre todo si consigue bajar de tramo.

Siguiendo con el ejemplo, catorce pagas de 2.000 euros suman un ingreso anual de 28.000 euros. Con el cheque guardería, al quedar exento de IRPF su importe, desde un punto de vista fiscal el trabajador pasaría a cobrar 23.408 euros anuales (1.672 euros por 14 pagas). Aunque seguiría en el tercer tramo del IRPF, el porcentaje a pagar sería menor porque los ingresos totales son menores.

Como podemos comprobar, el cheque guardería ofrece una posibilidad de ahorro bastante interesante. Pregunta en tu empresa si esta opción de compensación está disponible para ti y, en caso afirmativo, haz números y no dudes en solicitarla.

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