stop loss

¿Qué es un stop loss?

Si estás empezando en el mundo de la inversiones seguro que te has dado cuenta de que la terminología inglesa está a la orden del día. El inglés es la lengua universal en la bolsa: margin call, cash, asset allocation, green shoe, bróker, stop loss, hedge fund, lock out… ¿Hola?

Uno de los términos más utilizados, sobre todo en el peligroso mundo del trading, es el de stop loss. Su traducción literal sería “parar pérdidas”, y por ahí van los tiros. El stop loss es una orden que le damos al bróker para que detenga las pérdidas de nuestra inversión.

Una de las reglas fundamentales de la inversión en bolsa es saber cuánto dinero estamos dispuestos a perder. La especulación siempre ha de estar bajo control y antes de invertir debemos tener claro cuál es nuestro límite máximo de pérdidas, es decir, nuestro stop loss. Veámoslo con un ejemplo.

Ejemplo de stop loss

Imagina que te gustan las emociones fuertes y decides invertir a través de una plataforma de trading.

El trading es una forma de inversión muy a corto plazo, por lo que requiere tu supervisión constante. Quizás a las 10 de la mañana estás ganando un +4% pero a las 3 de la tarde estás en un -7%. La volatilidad puede ser máxima.

El stop loss te evitaría los sustos, ya que puedes darle una orden a tu bróker para que venda tus posiciones cuando su valor alcance un determinado mínimo. De esta forma, minimizas las pérdidas.

Por ejemplo, si compras acciones de la empresa X a 30 euros y decides que las venderás si su precio baja de los 26,50 euros. Cuando las acciones alcancen ese valor mínimo, tu bróker las venderá de forma automática para evitar que tus pérdidas sean mayores.

Eso es un stop loss.

¿Qué tipos de stop loss existen?

El que acabamos de ver es el stop de pérdidas y tiene como objetivo evitar que el inversor pierda dinero de forma descontrolada por culpa de una operación bursátil. Son imprescindibles en el mundo del trading, tanto para inversores novatos como experimentados.

Pero también existe un stop de ganancias, llamado stop gain. En este caso el objetivo es asegurar una ganancia determinada. Cuando nuestra posición llegue a un valor determinado (al alza), el bróker vende y nosotros hacemos caja.

Volviendo al ejemplo inicial, podríamos utilizar un stop gain de 35 euros. De esta forma, cuando las acciones alcancen ese valor, el bróker las venderá y  nos asegurará un beneficio.

Con el stop gain evitamos que la cotización vuelva a caer y se pierda esa ganancia. También ayuda a combatir la avaricia del inversor por querer ganar más y más, pero terminar perdiendo.

¿Cuándo debe usarse un stop loss?

En inversiones a corto plazo, por ejemplo, en trading, siempre debemos usar stop loss. Si basas tus decisiones en las velas japonesas o en el análisis técnico, vas a necesitar una red de seguridad para evitar acabar con importantes pérdidas.

Si nuestra inversión es a largo plazo, el stop loss no tiene mucho sentido. De hecho, es incompatible con esta filosofía de inversión. Con un horizonte temporal a 5, 10 o 20 años la mejor protección posible es la diversificación de nuestra cartera. Invirtiendo en empresas de diferentes áreas geográficas y sectores, nuestro dinero estará seguro.

 

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