rebalancear una cartera

¿Qué es y para qué sirve rebalancear una cartera?

Una de las decisiones más importantes que toma cualquier inversor es la de definir su asignación de activos o asset allocation. En otras palabras, elegir la proporción de activos de renta fija (por ejemplo, bonos) y renta variable (acciones) que formarán su cartera de inversión. ¿Hablamos sobre rebalancear una cartera?

Como ya sabes, la renta fija se caracteriza por ser muy segura y tener poca volatilidad, lo que implica una baja rentabilidad potencial; mientras que la renta variable es más arriesgada y volátil, pero también más rentable a largo plazo.

Una persona que tenga aversión al riesgo elegirá una composición de activos con mucha renta fija y poca renta variable (por ejemplo, 20% renta variable y 80% renta fija). Por el contrario, las personas que son favorables al riesgo preferirán invertir la mayor parte de su capital en renta variable (por ejemplo, 10% de renta fija y 90% de variable).

Eligiendo la proporción ideal entre renta fija y renta variable

Hay una regla muy popular según la cual el porcentaje de tu inversión que debes tener en renta variable es el resultado de restarle a 100 tu edad. De esta forma, si tienes 35 años, invertirías un 65% en renta variable y un 35% en renta fija. Si eres más atrevido, hay otra regla que funciona igual pero se utiliza el 120 en lugar del 100.

El problema es que incluso una regla de este tipo necesita de revisiones periódicas. Cualquier cartera de inversión puede sufrir volatilidad a corto plazo y esta traducirse en variaciones más o menos bruscas respecto a su distribución de activos inicial.

Imagina que creas una cartera compuesta en un 50% de renta fija y en un 50% de renta variable. Si la economía va bien, el precio de las acciones subirá más que el de los bonos y con ello se alterará la composición inicial de tu cartera.

Así, la renta variable podría pasar a representar el 60% de tus activos, frente a solo un 40% de renta fija. Si la economía sigue yendo bien, perfecto para ti: al tener más renta variable que al principio, también tendrás una mayor rentabilidad.

Todo son risas y alegría hasta que el período alcista termina y empieza una crisis. Tu “nueva” cartera (60% RV / 40% RF) es más arriesgada que la anterior (50/50), por lo que si la economía empieza a ir mal, tus pérdidas serán mayores porque el riesgo que estás asumiendo también es mayor. Para solucionar este problema existe el rebalanceo. Hablemos de cómo rebalancear una cartera.

¿Qué es rebalancear una cartera y por qué es tan importante?

Rebalancear una cartera consiste en devolver a la misma su asset allocation inicial, es decir, redistribuir los activos para que se mantenga la proporción ideal entre renta fija y renta variable tras la variación sufrida por el devenir de los mercados.

Volviendo a nuestro ejemplo, cogeríamos ese 10% extra de renta variable, lo venderíamos y compraríamos renta fija en la misma proporción. Como resultado, nuestra cartera volvería a estar compuesta en un 50% de renta fija y en un 50% de renta variable.

Otra forma de rebalancear una cartera es mediante aportaciones de dinero nuevo. Si tenemos ahorros y queremos invertirlos, compraremos el activo que ha perdido valor, para que así recupere peso en la cartera.

Rebalancear una cartera es muy importante por tres motivos:

  1. Nos permite mantenernos fieles a nuestro plan de inversión inicial.
  2. Reajustamos el riesgo de nuestra cartera.
  3. Ignoramos las emociones (por ejemplo, comprar acciones cuando la economía va bien y venderlas cuando va mal).

En definitiva, rebalancear una cartera ayuda a reducir la volatilidad de los mercados y en ocasiones llega a ofrecernos un plus de rentabilidad extra a largo plazo. No aplicarlo en nuestras inversiones sería un error.

 

Si necesitas una ayudita extra, en Zaplo podemos ofrecerte un crédito rápido de hasta 2.500 euros (800 si es la primera vez que lo solicitas) a devolver de forma flexible y en cómodos plazos. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!

boton zaplo blog