Presupuesto inverso

Qué es el presupuesto inverso y cómo puede ayudarte a ahorrar

Si tuvieses una avería inesperada en tu coche y la reparación costase 3.000 euros, ¿podrías pagarla al contado? O peor aún, si por obligación tuvieses que comprar un coche nuevo porque el actual no da más de sí, ¿tendrías que pedir un préstamo para poder pagarlo? Hablemos de los tipo de presupuesto, del presupuesto inverso y cómo pueden ayudarte con este tipos de imprevisto.

Gastar es demasiado fácil y ahorrar no es divertido. Además, vivimos rodeados de estímulos que nos dicen “cambia de coche”, “cómprate el nuevo iPhone 11”, “vuelos a Londres al 50%”, “financia la casa de tus sueños”… ¿Pero cuántos estímulos tratan de convencernos de que debemos ahorrar? Muy pocos.

El problema es que mantener unos hábitos de vida basados en el consumo un día tras otro y un mes tras otro terminará poniendo patas arriba tus finanzas personales y, como consecuencia, terminarás teniendo graves problemas económicos en el futuro.

La solución pasa por el ahorro ¿Pero sabes cuál es una de las mejores formas de ahorrar cada mes? Utilizando un presupuesto. Te lo explicamos.

Cómo ahorrar con un presupuesto convencional

Si no llevas el control de tus ingresos y de tus gastos, será muy difícil que logres ahorrar. Por esta razón, uno de los primeros pasos para empezar a ahorrar es elaborar un presupuesto mensual, planeando tanto tus gastos como tus ingresos mensuales.

Hay muchas formas de ahorrar con un presupuesto, como el presupuesto inverso, pero la manera convencional es la siguiente:

  1. Hago un listado de mis ingresos: nóminas, ingresos recurrentes, rentabilidad de mis inversiones, etc.

Nivel de dificultad: bajo.

  1. Hago un listado de mis gastos: hipoteca, alquiler, préstamos, supermercado, automóvil, ocio, seguros, gastos hormiga, etc.

Nivel de dificultad: medio.

  1. Me pongo en modo ahorrador y gasto menos de lo que ingreso: solo compras la ropa que necesitas, reduces tus gastos en ocio, no cambio de teléfono cada pocos años, te das de baja en HBO, etc.

Nivel de dificultad: alto.

  1. Lo que me sobra a final de mes (si consigo que me sobre), lo ahorro.

¿Es este un método efectivo? Sí, claro que sí. Pero tiene sus inconvenientes. El principal es que el presupuesto es como las promesas de Año Nuevo: todos sabemos que necesitamos hacer cambios en nuestra vida y poner en marcha un plan para conseguirlo, pero la mayoría terminamos abandonando el plan a las pocas semanas.

Si dejamos el ahorro para final de mes tendremos que enfrentarnos al problema de que gastar dinero es demasiado divertido. Casi todo lo que está guay, nos gusta o nos apetece implica gastar dinero. Por eso, si tienes dinero disponible para gastarlo, lo más probable es que lo gastes, aunque sepas que ese gasto no va reflejado en tu presupuesto.

Para solucionar este problema podrías poner tu presupuesto al revés y hacer lo que se conoce como presupuesto inverso o reverse budgeting.

El método del presupuesto inverso o reverse budgeting

Como acabas de ver, la mayoría de la gente comienza un presupuesto gastando primero y ahorrando después. El problema es que para cuando llegan los últimos días del mes, apenas ha sobrado dinero para el ahorro.

Estas personas no se sienten especialmente motivadas para reducir su nivel de gasto porque pueden cubrir todas sus necesidades, tanto las reales como las inventadas, con sus ingresos actuales. Su calidad de vida es buena, o al menos así lo creen ellos, porque no se privan de casi nada, pero la consecuencia es una nula disciplina financiera y una cuenta de ahorros que nunca crece.

El método del presupuesto inverso o reverse budgeting consiste en hacer justo lo contrario: poner el ahorro y la inversión primero y los gastos de vida normales después.

Para ponerlo en práctica sólo tienes que sacar de tu cuenta corriente el dinero que quieres ahorrar el mismo día que te ingresen la nómina y obligarte a vivir con lo que te quede en la cuenta.

Por ejemplo, si ganas 1.500 euros al mes y deseas ahorrar el 20% de tus ingresos, retira los 300 euros de tu cuenta corriente a principios de mes y guárdalos en una cuenta de ahorro o de inversión. De esta forma, durante el resto del mes sólo te quedarán 1.200 euros para gastar.

Ventajas del presupuesto inverso

Las principales ventajas del reverse budgeting son las siguientes:

  • Evitas que tu mente te juegue malas pasadas: si no hay dinero, no hay tentación de gastarlo.
  • Programas tus gastos en función de tu ahorro y no al revés.
  • Creas un hábito de ahorro, tan necesario estos días.
  • Ahorras automáticamente (para eso tienes que programar una transferencia bancaria mensual desde tu cuenta corriente hasta tu cuenta de ahorro).

Un aspecto muy importante del método del presupuesto inverso es que poder establecer correctamente la cantidad de dinero que quieres ahorrar cada mes. Si nunca has ahorrado nada, no pretendas ahorrar la mitad de tu sueldo el primer mes. Sería mejor idea hacerlo de forma escalonada.

Te proponemos dos alternativas:

  1. Ahorrar una cantidad de dinero fija. Por ejemplo, 50 euros el mes 1, 75 euros el mes 2, 100 euros el mes 3… O si tus ingresos son mayores, 150 euros el primer mes, 300 euros el segundo, 400 el tercero…
  2. Ahorrar un porcentaje de tu sueldo. Por ejemplo, el 5% el mes 1, el 10% el mes 2, el 20% a partir del mes 6…

Escalar tus ahorros es la mejor manera de avanzar lentamente hacia tus ahorros mensuales ideales con este método del presupuesto inverso. Según vayas cumpliendo tus pequeñas metas a corto plazo, aumenta el objetivo a lo largo del tiempo para alcanzar otras metas a medio y largo plazo.

 

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