personas gastonas

3 rasgos que definen a las personas gastonas

En España se ahorra poco o muy poco. Al contrario que en otros países vecinos, la tasa de ahorro de los españoles no es ni mucho menos para tirar cohetes. Y es que en general los españoles somos personas gastonas. El problema de gastar el dinero de forma descontrolada es que cuando llegan épocas duras son más difíciles de sobrellevar.

Y tú, ¿eres un buen ahorrador o eres de los que el dinero le quema en el bolsillo? Presta atención a este artículo porque vas a descubrir los tres rasgos que definen a todas las personas gastonas. Ojalá no te sientas identificado con ninguno de ellos…

Personas gastonas: así son y así gastan el dinero

1º. SON CONSUMISTAS EMPEDERNIDOS

La sociedad en la que nos ha tocado vivir es la más consumista de la historia. En todo momento estímulos de toda índole nos acechan para intentar convencernos de que deberíamos comprar cosas que realmente no necesitamos o de que las cosas que tenemos ya se han quedado viejas y deberíamos renovarlas.

Los que tienen una personalidad débil son víctimas fáciles de engatusar. Sin darse cuenta caen en la trampa de la campaña de marketing de turno y se convierten en consumidores irresponsables. Necesitan comprarlo todo y necesitan comprarlo ya.

Esta es la característica principal de las personas gastonas: es un consumista sin remedio. Y es esta actitud frente a las compras la que condiciona el resto de su personalidad financiera, impidiéndole ahorrar y abocando sus finanzas personales hacia el precipicio de la bancarrota.

2º. SON ADICTOS AL CRÉDITO

En diciembre de 2017 la deuda de los hogares españoles era de 704.390 millones de euros. De esta cantidad, 528.514 millones correspondía a préstamos por viviendas. Los niveles más altos de deuda se dieron en 2008, cuando ascendió a 908.160 millones de euros. Cifras de miedo, ¿no te parece?

El segundo gran rasgo de las personas gastonas es que son adictas al crédito. Un nivel de consumo tan elevado no puede financiarse exclusivamente con recursos propios por lo que no les queda más remedio que pedir financiación, ya sea en forma de préstamos personales, tarjetas de crédito, financiaciones de comercios

Se puede entender que una persona compre una casa con hipoteca o que pida un préstamo para cambiar de coche. Este no es el caso de las personas gastonas. Su dependencia de la deuda es tal que financian cualquier cosa, desde una mesa del Ikea hasta un teléfono nuevo o un fin de semana de vacaciones.

3º. NO LLEGAN A FINAL DE MES

La consecuencia de ser consumidores irresponsables y de destinar más dinero del que deberían a pagar deudas es que estas personas no son capaces de llegar a final de mes con su nómina. Por el contrario, cuando aún quedan varios días para acabar el mes ya están sin dinero. El resultado de no llegar a final de mes con garantías es que, o bien se ven obligados a aplazar pagos para el mes siguiente, en ocasiones, asumiendo recargos e intereses; o bien se endeudan aún más para poder hacer frente a los pagos, con lo que la bola de nieve de su deuda no para de crecer.

boton zaplo blog