año sabático

¿Nos tomamos un año sabático?

El sueño de toda persona es tomarse un año sabático. Imagínate lo que podrías hacer con 365 días libres. Desde pasar todo el tiempo con tu familia hasta montar una empresa, pasando por dar la vuelta al mundo, el sueño de no pocas personas. Las posibilidades son enormes. ¿No te parece increíble? Pues créenos, no es tan difícil como crees.

Todo el mundo debería tomarse un año sabático al menos una vez en la vida. Cuentan los que lo han practicado que es la mejor forma de resetear nuestra mente y volver a partir de cero, dejando a un lado las responsabilidades laborales y/o académicas.  Sin lugar a dudas, es una experiencia gratificante a cualquier edad.

El año sabático puede utilizarse como paréntesis entre la universidad y el mundo laboral, aunque también como descanso para cargar la batería entre un trabajo y otro, e incluso como pausa previa al matrimonio. En cualquiera de los casos su fin es el mismo: descansar y liberar nuestra cabeza de estrés y problemas.

Antes del año sabático

Para alcanzar nuestra meta, lo mejor que podemos hacer es empezar a planificar el año sabático cuanto antes. 365 días sin trabajar y sin estudiar requieren de una planificación previa importante si queremos que todo salga correctamente. Por tanto, el primer paso es fundamental: poner una fecha y apuntarla en nuestra agenda.

Sin fecha, todo es abstracto e irreal. Sin embargo, una vez la tengamos fijada, lo enfocaremos de otra manera: el año sabático ya existirá en nuestra mente en forma de objetivo a medio y largo plazo y será mucho más fácil conseguirlo.

A partir de aquí, el secreto para no fracasar en nuestra meta es sencillo y complicado a la vez: ahorrar el dinero que necesitaremos. De lo que se trata es de acumular, como mínimo, el montante total de dinero que vamos a gastar durante ese año en el que no tendremos ningún ingreso.

Imagina, por ejemplo, que estimas que vas tener un gasto mensual de 1.200 euros. En ese caso, lo recomendable sería que ahorrases como mínimo 14.400 euros. Para estar tranquilo, añade un colchón de 3.000 euros más, por si hubiese algún imprevisto. Así, tu ahorro necesario será de 17.400 euros. Con esa cantidad deberías tener cubierto los gastos de todo el año, por lo que no te excedas.

Durante el año sabático

Una vez empieces a disfrutar de tu año sabático, sólo te daremos un consejo: disfrútalo al máximo. Quién sabe, quizás sea la única vez en tu vida que puedas permitirte hacer algo así, por lo que debes aprovechar cada día como si fuese el último, bien con tu familia, estudiando o viajando por el mundo. Cada persona hace en su año sabático lo que cree que es mejor para ella.

Si pediste una excedencia en tu trabajo, te recomendamos que no pierdas el contacto con tus jefes y empleados. Un año es mucho tiempo y no queremos que en tu empresa se olviden de ti, por lo que debes mostrar interés en seguir formando parte de la misma cuando regreses de tu retiro espiritual.

Estamos convencidos de que después de esta experiencia nada será como antes y habrás aprendido a valorar las cosas que realmente importan en la vida. Tuya será la decisión de retomar tu vida donde la dejaste o bien volver a partir de cero. En cualquiera de los casos, ¡cuéntanos tu experiencia!