cambiar de coche

¿Cuál es el mejor momento para cambiar de coche?

Desde un punto de vista económico, un coche es una inversión ruinosa. Es bastante caro y le cuelgan muchos gastos: combustible, mantenimiento, reparaciones, seguro, ITV, impuestos… Sin embargo, para muchas personas es imprescindible, la mayoría de las veces por motivos laborales. Si formas parte de ese colectivo de personas “obligadas” a tener un vehículo en propiedad y estás pensando en renovarlo pronto, a continuación te explicaremos cuáles son las variables más importantes a tener en cuenta para saber cuál es el mejor momento para cambiar de coche.

Los tres factores determinantes para cambiar de coche

  1. Antigüedad.

Un coche se deprecia muy rápido. En cuánto se matricula y sale por la puerta del concesionario ya ha perdido alrededor del 20% de su valor. En los siguientes seis años la depreciación es del 10% anual. A partir de ahí se amortigua hasta el 5%.

Esto significa que al cabo de diez años un vehículo en España vale de media un 87% menos que cuando se compró. O sea, nada.

Si quieres cambiar de coche y no perder demasiado dinero solo te quedan dos opciones: o bien lo vendes antes de los primeros cuatro años, cuando aún puedes “ganar” algo con él; o bien después de los diez años, cuando ya está más que amortizado.

  1. Kilometraje.

El kilometraje del coche es la segunda variable más importante a tener en cuenta si queremos venderlo. Ante dos vehículos idénticos (misma marca, mismo modelo, mismo motor, misma antigüedad…), el número de kilómetros determinará la diferencia de precio.

En general, los vehículos de gasoil bajan mucho su precio cuando superan los 150.000 kilómetros. Sin embargo, con los coches de gasolina esta pérdida de valor se produce a los 120.000. Si el vehículo supera los 300.000 kilómetros y los quince años, se le considera fuera de su zona de uso y será muy difícil venderlo.

  1. Estado general de salud del coche.

Los primeros signos de desgaste de un automóvil se detectan después del quinto año o de los 70.000 kilómetros. A partir de ahí, los gastos de las reparaciones son bastante más elevados, por lo que muchos propietarios hacen la vista gorda y los dejan de lado.

El precio de venta de tu vehículo podrá ser mayor si el mantenimiento durante toda su vida ha sido el adecuado. Muchos compradores valorarán con un plus que las reparaciones se hayan hecho en el concesionario oficial y que el vendedor tenga facturas para demostrarlo.

En definitiva, si de repente comienzan a hacerse habituales los gastos de mantenimiento, ahí tienes una señal de venta. Estos gastos irán en aumento con el paso de los años y tal vez te compense renovar el coche para evitarlos.

boton zaplo blog