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IVA: ¿Qué es el IVA? Y ¿Por qué lo pagamos?

El IVA, también denominado como Impuesto sobre el Valor Añadido, es un tributo indirecto que recae sobre el consumo de bienes y servicios. Que sea indirecto quiere decir que no lo pagamos directamente en la Agencia Tributaria, sino que son las empresas que a lo largo de la cadena productiva lo van recaudando para Hacienda.

Su labor principal es gravar las entregas de bienes y las prestaciones de servicios que efectúan los empresarios y profesionales, las adquisiciones intracomunitarias y las importaciones de bienes.

Tiene un carácter neutro para las empresas porque en principio no les debería suponer ni un gasto ni un ingreso en la medida en que los bienes que adquiera se empleen en la producción o en la comercialización de los productos. Es en el paso del consumo final donde esa neutralidad se pierde, ya que no tenemos ninguna figura a quien cobrárselo por los bienes y servicios que hemos adquirido.

Como todos los impuestos, el IVA se paga porque a través del mismo se recaudan una serie de fondos cuyo beneficio es la prestación de servicios públicos, ya sea para satisfacer las necesidades vitales de los residentes como son la vivienda, alimentación, salud o educación.

El origen del IVA

El nacimiento del IVA tuvo lugar el 1 de enero de 1986, comprendido por la Ley 30/1985 del 2 de agosto. Se formó con la entrada de España en lo que entonces era la Comunidad Económica Europea (CEE), de acuerdo con la normativa que existía más allá de nuestras fronteras. De esta forma, se sustituyó el antiguo Impuesto sobre el Tráfico de Empresas y se transfirió la obligación tributaria al consumidor final.

La primera modificación de este tipo de impuestos fue en 1992, para adaptarlo al «mercado interior» dentro de la Comunidad Económica Europea considerándose la eliminación de los controles en la frontera.

Tipos de IVA existentes

Actualmente podemos distinguir tres tipos de IVA:

  1. General del 21%: Es el que se aplica a la mayoría de los bienes y servicios que consumimos, como pueden ser los artículos de electrónica, el material de oficina, ropa y calzado, alcohol y el tabaco o la gasolina.
  1. Reducido del 10%: Se aplica a algunos productos alimentarios, productos sanitarios, transporte de viajeros, servicios de hostelería, inmuebles nuevos.
  1. Superreducido del 4%: Para productos de primera necesidad como alimentos básicos, libros y prensa, medicamentos y prótesis, alquiler y compra de vivienda de protección oficial.

Este impuesto se aplica en el territorio nacional. Sin embargo, no se paga en la Comunidad Canaria ni en Ceuta y Melilla. En este sentido, en Canarias tienen su propio impuesto: el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC).

Además, hay actividades y servicios que no están sujetos al pago del IVA, es el caso de gran parte de la enseñanza, la asistencia sanitaria general, seguros o las operaciones financieras.

¿Te parece que el IVA es un impuesto equitativo para la ciudadanía o crees que hay productos que están gravados al alza? Danos tu opinión.