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Dos inversiones con las que los ricos ganan mucho dinero

Una de las cosas más importantes que puede hacer cualquier persona para que su dinero crezca es invertir y beneficiarse del poder del interés compuesto. Renta fija o variable, planes de pensiones, bonos, bienes inmuebles… La oferta de productos de inversión es variada en función del riesgo, la rentabilidad o la liquidez que se desee asumir. Hablemos hoy de las inversiones más comunes entre la gente rica.

En este artículo vamos a hablar sobre dos inversiones muy particulares que hacen las personas que tienen mucho dinero y en las que no suelen fijarse los inversores más modestos.

Inversiones menos típicas pero muy rentables

Inversión en arte

El arte siempre ha sido un gran activo. Las pinturas, esculturas, objetos, cuadros y cualquier forma de arte en general son una excelente inversión para las personas que pueden permitirse pagar el precio que cuestan.

Cuando se invierte en arte el objetivo es que el bien se revalorice con el paso del tiempo, es decir, que se pueda vender más caro pasados unos años. Su ratio de rentabilidad/riesgo durante los últimos 50 años ha sido positivo, lo que significa que estamos ante un valor refugio que siempre se revaloriza.

La inversión en arte viene acompañada también de interesantes ventajas fiscales. Una de las más interesantes es la que se conoce como sistema de dación, que consiste en que se pueden pagar impuestos mediante obras de arte sin pagar por la plusvalía generada por la obra.

Pero no todo son ventajas: el arte también tiene un lado oscuro. Los principales inconvenientes que le vemos a esta inversión son los siguientes:

  1. Es una inversión compleja que solo podrás hacer si tienes conocimientos. ¿Cómo si no vas a saber si lo que estás comprando es barato o caro y si se revalorizará o no con el paso del tiempo?
  2. Tiene muy poca liquidez. Si quieres recuperar tu dinero tendrás que buscar un comprador para tu obra. Considerando que no hay mucha gente que invierta en arte, la venta podría postergarse más de lo deseado.
  3. Tienes que conservar la obra de arte en perfecto estado. Si inviertes 30.000 euros en un lienzo y este se estropea habrás perdido todo tu dinero. Si te lo roban, también.

Estas tres premisas convierten el arte en una inversión no apta para todo el mundo. Solo las personas con gran patrimonio y conocimientos se atreven a adentrarse en ella.

Inversión en oro

Antes, la riqueza de un país se media en función de la cantidad de oro que almacenaba. Hoy no. Pese a ello, el oro sigue siendo el activo refugio por excelencia y todos los ricos tienen parte de su patrimonio en él para diversificar frente a otras inversiones más arriesgadas.

Se puede invertir en oro comprando por cuenta propia monedas o lingotes y guardándolas en casa, a través de un banco (y guardándolo allí) o bien mediante fondos de inversión que repliquen el índice del oro. Esta última fórmula es la que más nos gusta.

En cualquier caso, el funcionamiento de este tipo de inversiones es bastante peculiar. Buscando un refugio seguro para su dinero, mucha gente invierte en oro en épocas de crisis. ¿Recuerdas las tiendas de “Compro Oro” que proliferaron como setas a partir de 2008? Pues la mayoría cerraron tras la recuperación.

Es en los momentos de recesión y mayor inestabilidad financiera cuando más suele revalorizarse este metal. Puedes comprobarlo en esta gráfica de BullionVault que recoge la cotización del oro en los últimos 20 años:

Sorprendido por su crecimiento en los años de crisis, ¿verdad? No es de extrañar.

El problema es que nadie puede asegurarte que el comportamiento histórico del oro se repita en el futuro.  Debes considerar que estamos ante un activo sin ninguna utilidad real: es la confianza de los inversores lo único que evita que su valor se desplome.

¿Es entonces una buena inversión? Si entiendes en qué consiste y quieres diversificar tu cartera, sí. El oro es una de las inversiones más seguras. Pero ten siempre presente sus particularidades.

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