hipoteca inversa

¿Qué es una hipoteca inversa y cómo puede ayudarte en tu jubilación?

La jubilación es la meta y, cuando la alcances, deberías hacerlo en las mejores condiciones posibles, tanto de salud como económicas. Con el sistema público de pensiones sujetado con alfileres, lo recomendable es contar con un plan B que te garantice unos ingresos mensuales estables durante tu retiro laboral. La hipoteca inversa es una opción para conseguirlo.

Regulada por la Ley 41/2007, de 7 de diciembre, de Regulación del Mercado Hipotecario, la hipoteca inversa es un producto financiero que tiene como fin convertir en renta mensual el valor de una vivienda, lo que lo convierte en una fórmula bastante interesante para complementar a la pensión pública.

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¿Qué es una hipoteca inversa?

En la práctica, una hipoteca inversa consiste en un préstamo hipotecario para mayores de 65 años según el cual una entidad financiera paga a una persona una cantidad mensual a cambio de su vivienda como garantía. Su funcionamiento es justo el contrario al de una hipoteca tradicional: el hipotecado no paga cuotas mensuales al banco para comprar la vivienda, sino que es el banco el que le concede al propietario un préstamo a cambio de su vivienda como garantía.

Por tanto, son dos las características diferenciadoras entre la hipoteca inversa y la hipoteca convencional: la primera es que en lugar de ir reduciéndose la deuda con el paso del tiempo, esta va en aumento; y la segunda es que el importe del préstamo no se percibe en su totalidad, sino en cuotas mensuales.

Hay que tener claro que la vivienda no cambia de dueño: el propietario de la misma sigue siendo la persona que suscribe el crédito, por lo que puede seguir viviendo en su casa y haciendo vida normal. Lo único que ocurre es que esta casa funciona como garantía frente al banco para obtener el préstamo.

Los requisitos para acceder a una hipoteca inversa son muy simples. Basta con tener más de 65 años y disponer de una vivienda en propiedad, aunque hay excepciones respecto a la edad en casos de dependencia o minusvalía. Para calcular el importe de la hipoteca, se estima a la baja la esperanza de vida del hipotecado con el objetivo de que en el momento del fallecimiento el valor de la casa sea superior al valor de la deuda.

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¿Quién paga la deuda?

Lógicamente, el préstamo finaliza cuando fallece el titular de la casa y sus herederos serán los que hagan frente a la devolución.

Tres son las opciones de los herederos al fallecer el titular de la vivienda:

1º. Liquidar la deuda con dinero en efectivo o suscribir una hipoteca con el banco para poder quedarse con la casa.

2º. Vender la casa y destinar el dinero obtenido a liquidar la deuda con el banco (como explicábamos más arriba, el valor de la casa siempre será mayor a la deuda).

3º. Renunciar a la vivienda para no hacer frente al pago de la deuda y que el banco se quede con ella.

Inconvenientes de la hipoteca inversa

Como vemos, la hipoteca inversa es un producto financiero pensado para complementar las pensiones, si bien no deja de ser una deuda que antes o después alguien deberá liquidar, en este caso los herederos. Si nadie la paga, el banco se queda la casa. Como dice el refrán: la banca siempre gana.

Por otra parte, su complejidad es tal que quizás no esté dirigido a todo tipo de públicos. Además, hay que tener en cuenta que normalmente solo se concede a viviendas con un valor alto y que el riesgo de que el valor de la casa disminuya siempre va a estar presente.

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