ahorrar en 2018

Guía paso a paso para ahorrar en 2018

Año nuevo, promesas nuevas. Estamos seguros de que has arrancado 2018 con un montón de buenos propósitos: apuntarte al gimnasio, comer más sano, caminar más y coger menos el coche, ser más ordenado en casa, ahorrar en 2018, etc… Las buenas intenciones son un clásico del mes de enero. Otra cosa es que al final las cumplas.

Como en el blog de Zaplo somos grandes defensores del ahorro, en esta ocasión vamos a ayudarte a que al menos consigas cumplir ese propósito. Para ello, a continuación te ofrecemos una guía paso a paso para que consigas ahorrar en 2018.

El paso a paso para ahorrar en 2018

Paso 1. Mentalízate.

Si quieres ahorrar en 2018 has de mentalizarte de que esto no solo es posible, sino que también es imprescindible. De media, los españoles apenas ahorramos 6 de cada 100 euros que llegan a nuestro bolsillo. Teniendo en cuenta que lo ideal es ahorrar alrededor del 20% de lo que se ingresa, el 6% es una tasa de ahorro preocupantemente baja.

Por tanto, el primer paso es que seas consciente de que ahorrar es fundamental para tener una economía doméstica saneada y a prueba de bombas en el futuro. No tengas miedo, vas a conseguirlo sin renunciar a nada importante.

Paso 2. Decide cuánto vas a ahorrar cada mes.

Lo ideal es que pienses en un porcentaje sobre tus ingresos. Si el año pasado ahorraste muy poco o no llegaste a ahorrar nada, pretender ahorrar en 2018 de repente el 20% de tu salario se antoja complicado. Hay que empezar con una meta más accesible. Por ejemplo, el 5%. Una vez lo logres, aumentarás el porcentaje al 10%. Y así sucesivamente hasta lograr como mínimo un ahorro del 20%.

Paso 3. Págate a ti mismo primero.

A todo el mundo le pasa que inmediatamente después de recibir el ingreso de la nómina, comienzan a aparecer apuntes en negativo en su cuenta corriente: la hipoteca, la tarjeta de crédito, la factura de la luz, el teléfono… Si esperamos al último día del mes para ahorrar “lo que sobra”, no ahorraremos nada.

Está más que demostrado que la forma más efectiva de ahorrar en 2018 es pagarte a ti mismo primero. Es lo que algunos llaman el preahorro, que consiste en destinar un porcentaje de nuestros ingresos al ahorro el día 1 de cada mes. Por tanto, no descontaremos gastos y ahorraremos lo que sobre, sino que consideraremos el ahorro como el “gasto” prioritario y más importante de todo.

Es fundamental que este dinero que preahorramos no se quede en nuestra cuenta corriente convencional, sino que debemos pedir a nuestro banco que nos abra una cuenta de ahorro y que de forma automática transfiera a la misma el dinero que le indiquemos. De esta manera, planificaremos nuestros gastos en función del dinero que nos queda tras descontar el ahorro.

Paso 4. Pon al día tus finanzas.

Es muy importante que todos tus ingresos y todos tus gastos aparezcan reflejados en un presupuesto mensual. Este te dará una visión global sobre cuál es la situación real de tu economía doméstica.

Puedes empezar por prescindir de los gastos que no te aportan absolutamente nada, buscar mejores tarifas de electricidad, telefonía o internet, renegociar los seguros, replantearte la forma en que utilizas tu vehículo o compras en el supermercado, eliminar gastos hormiga como el café de media mañana…

Paso 5. Cancela al menos una de tus deudas.

Es fácil que en una economía doméstica desordenada aparezcan varias deudas, como la hipoteca, la letra del coche, alguna tarjeta de crédito… Nuestro consejo es que canceles al menos una de estas deudas, todas si fuese posible. Esto te dará tranquilidad y te permitirá ahorrar más, ya que cuando canceles la deuda podrás destinar ese dinero al ahorro.

Para conseguir esto lo ideal es que destines una pequeña suma de dinero cada mes a amortizar deuda. Por ejemplo, si quieres cancelar una deuda por tarjeta de crédito de 2.000 euros por la que mes a mes estás pagando 60 euros, deberías hacer una amortización extra de al menos 30 euros todos los meses.

Paso 6. Invierte tus ahorros.

Al ahorrar, lo primero es constituir un fondo de emergencias con el que hacer frente a gastos imprevistos. De forma orientativa, dicho fondo debería ser el equivalente a lo que gastas en seis meses. Por ejemplo, si tus gastos mensuales son de 700 euros, el fondo de emergencia debería ser de 4.200 euros. Todo lo que ahorremos de más, lo destinaremos a la inversión.

Al invertir, nuestros ahorros se multiplican en el largo plazo gracias al poder del interés compuesto. El dinero ahorrado y guardado en una cuenta corriente no es rentable, sino que lo devora la inflación. Este ha de trabajar para nosotros y para ello es necesario invertir. El buen ahorrador es también un buen inversor.

boton zaplo blog