abrir un negocio

5 gastos que te puedes ahorrar al abrir un negocio

¿Pensando en emprender y abrir un negocio propio? Nos parece una idea fantástica. Si quieres que tu sueldo y tu estabilidad económica no dependan de un tercero, sino de ti y de tu propio esfuerzo, el emprendimiento es el único camino que existe.

Uno de los grandes problemas de cualquier persona al abrir un negocio es cuadrar las cuentas. Al principio todo son gastos y los ingresos brillan por su ausencia: que si el alquiler del local, que si la asesoría, que si la compra de mobiliario… Los números no salen.

Evitar los despilfarros durante esos primeros meses es muy importante. Por desgracia, no todos los emprendedores lo consiguen. El entusiasmo y la mala planificación suele impulsarles a gastar de más de lo necesario. El resultado de esta mala gestión son varios miles de euros tirados a la basura. A veces incluso más.

¿Quieres ahorrar al abrir un negocio? Vamos a darte las claves para emprender con cabeza y no gastar ni un solo euro de más.

Claves para no gastar ni un euro de más al abrir un negocio

  • La constitución de la sociedad.

Muchos emprendedores se emocionan y crean una sociedad (normalmente Sociedad Limitada) sin haber facturado ni un solo euro. Esto no solo implica trámites y burocracia de más, sino también unos gastos de notaría o de registro que podrían ahorrar si empezasen como autónomos.

Si no vas solo en tu aventura emprendedora, sino que sois varios socios, podéis firmar un contrato privado y constituir una Sociedad Civil Privada o una comunidad de bienes. Ya habrá tiempo de montar la SL cuando el negocio se consolide y las cuentas cuadren.

  • El local.

Plantéate si verdaderamente necesitas alquilar un local para abrir tu negocio. ¿No podrías hacerlo desde casa y ahorrarte ese dinero? ¿Y desde un coworking compartido con otras personas? La mayoría de las veces lo mejor es empezar trabajando desde casa y si todo va bien plantearse un alquiler.

Como es lógico, esto depende mucho del tipo de negocio. Si quieres montar una tienda de ropa seguro que no puedes prescindir del establecimiento propio pero si lo que ofreces es un servicio (abogacía, asesoría…) entonces tal vez sí.

  • Los empleados.

Los gastos de contratar a un empleado son bastante elevados, casi prohibitivos para muchos negocios que aún están en pañales. Si no necesitas a un trabajador 40 horas a la semana, sino solo para determinadas tareas o para determinados servicios, puedes optar por contratar a freelances, es decir, a otros autónomos. Así solo tendrás que pagarles por el trabajo concreto que realicen.

  • La consultoría y formación.

Muchos emprendedores son incapaces de dar ni un solo paso si no cuentan con un consultor o coach que les guíe en la toma de decisiones. Estos servicios suelen ser bastante caros y su eficiencia no está demostrada. Es más barato y mejor ser autodidacta.

Con respecto a la formación, más de lo mismo. Gastarse varios miles de euros en un curso, sea de lo que sea, es una mala decisión. La buena formación no tiene por qué ser cara. En internet hay infinidad de cursos gratuitos o low cost sobre cualquier temática que demandes.

  • Los gastos hormiga.

También los negocios tienen gastos hormiga que hay que poner a ralla. Por ejemplo, todos los gastos relacionados con papelería (facturas, presupuestos, material de oficina…) pueden reducirse a cero usando la tecnología.

También los gastos financieros relacionados con el banco (por ejemplo, las comisiones que pagas por no atreverte a negociarlas), e incluso el uso del taxi o de restaurantes por haber asistido a una reunión. ¿No habría sido mejor verse las caras por Zoom?

boton zaplo blog