Fondos indexados

Fondos indexados: así es la inversión preferida por Warren Buffet

Una vez consigues gastar menos dinero del que ingresas, ahorras. Y si prolongas el ahorro en el tiempo, podrás invertir con garantías. La inversión es una de las formas más fáciles que existe de hacer que tu dinero trabaje para ti generándote una renta mes a mes. Existen muchos productos de inversión en el mercado (entre ellos los fondos indexados) que, en general, pueden clasificarse en productos de gestión activa y de gestión pasiva.

Hablamos de gestión activa cuando un gestor o asesor confecciona una cartera de inversión en función de una serie de criterios, como el riesgo que quiera asumir el inversor o el espacio temporal de la inversión. El resultado del fondo dependerá de la destreza del profesional que lo ha confeccionado y de él esperamos que la rentabilidad obtenida por su fondo sea mayor a la media del mercado, en nuestro caso el IBEX35.

Mientras tanto, con los fondos de gestión pasiva no hay intervención humana a la hora de confeccionarlo, sino que estos replican a su índice de referencia, por ejemplo, al IBEX35. Los gestores solo deben ajustar el fondo en función de las empresas que entran y salen del IBEX y del peso de cada una en el índice.

¿Qué son los fondos indexados?

Los fondos indexados son uno de los productos estrella de la gestión pasiva y, según Warren Buffet -la tercera persona más rica del mundo y, para muchos, el mejor inversor del siglo- la opción más segura y más rentable que existe para invertir en bolsa.

Como todo producto de gestión pasiva, la principal característica de un fondo indexado es que replica la evolución de un índice bursátil, por lo que obtiene el mismo rendimiento que su índice de referencia. Existen muchos estudios que apuntan a que este tipo de inversión ofrece mayor rentabilidad a largo plazo que los fondos de gestión activa.

Ventajas de los fondos indexados

Los fondos indexados tienen algunas ventajas respecto a los fondos de gestión activa que hacen que sean muy atractivos para los inversores. Estas son las principales:

  1. Tienen menores costes, por lo que resulta más barato invertir en ellos
  2. Obtienen mejores resultados. Debido a los menores costes y a que no hay gestión humana directa detrás de ellos, el rendimiento de estos fondos es mayor.
  3. Permiten diversificar tu cartera de inversión sin demasiadas complicaciones, ya que replican a índices bursátiles que ya están diversificados.
  4. Tienen ventajas fiscales a la hora de hacer traspasos, aunque en esto no difieren mucho respecto a los fondos de gestión activa.
  5. Puedes usar roboadvisors para gestionarlos si no tienes conocimientos de inversión.

A pesar de todas estas ventajas, hay que tener claro que como fondo de inversión que es, tiene unos riesgos específicos asociados que debes conocer. El principal es que el mercado experimenta fases de subidas y de bajadas, por lo que es imposible saber a ciencia cierta qué va a ocurrir, si bien esto no debería preocuparte en exceso si tu inversión es a largo plazo. Sin embargo, es casi imposible que a largo plazo un fondo indexado no sea rentable, ya que la tendencia lógica de cualquier índice bursátil es a crecer en valor según pasan los años.

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