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Cuatro estrategias para que el rojo no predomine en tu cuenta corriente

En los colegios deberían enseñar a los niños a manejar sus finanzas personales. Es bastante frecuente que personas en edad adulta carezcan de los conocimientos, el orden y la disciplina necesarios para gestionar su dinero correctamente. Como consecuencia de esto, algo tan simple como gastar menos dinero del que ingresan en su cuenta corriente se vuelve imposible para ellos.

Manejar finanzas personales en el día a día se resume en ser capaz de organizar y planificar las entradas y las salidas de dinero. Las gallinas que entran por las que salen. Si cuando llega la última semana del mes tu sueldo no se puede estirar más y tienes que hacer malabarismos para “sobrevivir” hasta que te ingresen la siguiente nómina, estás al borde de tu insostenibilidad financiera y deberías buscar soluciones.

Cómo dominar tu cuenta corriente

Para evitar que el color rojo predomine en tu cuenta corriente, te recomendamos que pongas en práctica las siguientes estrategias lo antes posible:

  1. Reduce tus gastos.

Identifica cuáles son tus gastos, categorízalos e invierte toda tu energía en reducirlos. No puedes mantener un nivel de gastos tan elevado. Deberías reducir todo gasto que no tenga impacto directo en tu calidad de vida, tu salud o tu felicidad. No gastes por gastar. Hazlo solo en aquellas cosas que verdaderamente te hagan sentir más feliz.

  1. Elimina tus deudas.

Las deudas no solo absorben tu dinero, también tu energía y tu vitalidad. Una de las mejores cosas que puedes hacer para gestionar correctamente tu dinero es reducirlas progresivamente hasta eliminarlas. Cuando hayas conseguido que tus gastos disminuyan, destina una parte de ese dinero a amortizar deudas de forma anticipada. Sin deudas, tu cuenta corriente estará mucho más ligera y podrás llegar a final de mes con dinero de sobra.

  1. Crea una cuenta de ahorros.

Todo el mundo debería tener una cuenta corriente para los gastos del día a día y otra exclusivamente para los ahorros. Una administración óptima del dinero pasa por traspasar todos los meses una parte del mismo de la cuenta de gastos a la cuenta de ahorros.

Tan pronto como vayas reduciendo gastos y eliminando deudas tu capacidad de ahorro debería ir a más. Al principio puedes empezar por un ahorro pequeño, por ejemplo, del 5% de tus ingresos, e ir aumentándolo progresivamente.

  1. Establece metas.

Con metas en el horizonte todo es mucho más sencillo. Si te marcas un objetivo, como hacer un viaje con tu pareja el año próximo, estarás más motivado para reducir gastos y ahorrar. Has de tener propósitos a corto, medio y largo plazo. Puedes empezar por ponerte metas pequeñas, como ahorrar 300 euros para sustituir tu viejo smartphone por uno nuevo, y según las vayas cumpliendo establecer metas más complejas y a más largo plazo.

En definitiva, no es fácil ganar el dinero, por lo que tampoco debe ser fácil gastarlo. Ponte las pilas y pon en orden tus finanzas personales lo antes posible. Si aplicas estas cuatro estrategias, tu salud financiera mejorará en muy poco tiempo y el rojo desaparecerá para siempre de tu cuenta corriente.

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