Estos son los 9 peores errores de emprendedores (que comente hasta gente inteligente)

No queremos desanimarte, pero debes saber que emprender no es sencillo. Al principio, todo es ilusión y emoción, en ocasiones respaldada por tablas de Excel. ¿O acaso alguien se atrevería a empezar un negocio si creyera que le va a ir mal? El problema es que pasa. Hablamos de los errores de emprendedores más comunes.

El problema es que las estadísticas no avalan tanto optimismo: 9 de cada 10 empresas terminan fracasando en sus primeros años de vida. Como suele pasar en casi todo, lo normal es aprender a base de errores, y por eso es raro el emprendedor que consigue éxito a la primera.

En este artículo te vamos a explicar cuáles son los errores más habituales que comenten los empresarios. Si la sangre emprendedora corre por tus venas, conocer estos errores te ayudará a evitarlos. O, al menos, eso esperamos.

Los 9 errores más habituales de los emprendedores

1. No se atreven a empezar, el primero de los errrores de emprendedores más comúnes

Aunque suene contradictorio, uno de los errores más comunes de los emprendedores que acaban de empezar es, precisamente, no empezar.

La semilla del emprendimiento germina en sus cabezas. Tienen ideas, proyectos, planes… e incluso sueñan despiertos y no son capaces de conciliar el sueño por las noches.

Su idea de negocio da vueltas y más vueltas en sus cabezas pero, a pesar de ello, no hacen nada. Solo piensan y piensan, una idea por aquí, otra por allá… pero no arrancan. En el argot empresarial a esto se le conoce como la parálisis por análisis.

2. No estudian a su cliente

Algunos emprendedores venden su producto u ofrecen su servicio tal y como a ellos les gustaría que se lo ofertasen. El problema es que sus potenciales clientes no tienen por qué ser como ellos ni pensar como ellos.

¿Quieres talar un árbol de 50 metros de altura y sólo tienes un hacha? Empieza por afilar el hacha. ¿Quieres venderle a un montón de desconocidos? Empieza por conocerlos.

Para tener éxito en los negocios es fundamental estudiar al cliente potencial. ¿Dónde vive? ¿Qué edad tiene? ¿Qué compra? ¿Cuál es su estado civil? ¿Tiene hijos? ¿Qué medio de pago prefiere? O como diría José Luis Perales, ¿a qué dedica el tiempo libre? Debes saberlo todo sobre él. TODO.

3. Creen que lo hacen mejor que la competencia, otro de los errores de emprendedores más típico

Otro error bastante habitual en la mayoría de emprendedores es creer que su producto es el mejor del universo, el que más valor aporta, el que cambiará más vidas, el que permitirá a sus compradores caminar sobre las aguas del río Jordán…

Vale, eso último no. Pero casi.  ¿Qué les hace pensar que lo que venden es infinitamente mejor que lo que vende su competencia? ¿Por qué la infravaloran de esa forma?

Los más radicales llegan a pensar: “No tengo competencia”. Si es tu caso, mal asunto. Podrían pasar dos cosas: que no hayas estudiado correctamente tu mercado, en cuyo caso vas a ciegas; o peor aún, que lo que vendas sea tan malo que nadie más se atreva a venderlo.

4. No se rodean de las personas adecuadas

Tu negocio puede tener mucho potencial y tu producto puede ser muy bueno, pero eso no condiciona el éxito. Si no te rodeas de las personas adecuadas, lo más probable es que te quemes antes de alcanzar tus objetivos.

Dicen por ahí que somos el promedio de las cinco personas con las que más tiempo pasamos. Llevado al ámbito empresarial, si te rodeas de socios inadecuados, de empleados perezosos o de inversores que no están alineados con tu estrategia empresarial, tu aventura en el mundo de los negocios no saldrá como esperabas.

5. Son demasiado optimistas

Por naturaleza, los emprendedores son personas optimistas. Tienen que serlo. ¿Cómo si no iban a intentar poner en marcha un negocio desde cero? El problema surge cuando ese optimismo se desborda y se convierte en una ilusión.

Es fácil sobrevalorar los ingresos estimados e infravalorar los costes y el esfuerzo necesario para conseguirlos. El resultado son proyectos empresariales sin ningún realismo que, con toda seguridad, acabarán fracasando.

6. No crecen de forma sostenible, uno de los errores de emprendedores más graves

Algunos negocios empiezan a rodar más rápido de lo que en un principio el emprendedor pensaba. En estos casos hay que detenerse a reflexionar sobre el rumbo que está adoptando el negocio y sobre las tareas y responsabilidades que, en consecuencia, puedan devenir.

Un crecimiento explosivo y por encima de las capacidades del emprendedor puede convertir un buen negocio en un negocio arruinado. Crecer sin control no sirve de nada. Hay que hacerlo de forma sostenible.

7. Se resisten al cambio

Si algo va mal, hay que cambiarlo. No puedes empeñarte en eso una y otra vez, tratando de convencer al resto del mundo de que está equivocado y de que sólo tú tienes la razón. Piénsalo fríamente, la resistencia al cambio es absurda.

Cuando los negocios crecen, también crece la incertidumbre. Las formas de hacer las cosas, los procesos, las estrategias, los sistemas y, en definitiva, todo lo que rodea a la empresa, puede cambiar. No hay que tenerle miedo a los cambios, y sí saber afrontarlos.

8. Se convierten en hombres orquesta

Los emprendedores que no aprenden a delegar terminan volviéndose locos. Son vendedores, contables, administrativos, responsables de la atención al cliente, directores de marketing, gestores de inversores…. En definitiva, son hombres orquesta que hacen prácticamente todo y terminan perdiendo el foco de su principal objetivo.

La única solución para evitar esta multitarea es delegar y no tratar de absorber las responsabilidades de todas las áreas de la empresa. No delegar a tiempo o hacerlo en las personas inadecuadas es otro de los grandes errores de muchos emprendedores.

9. No gestionan bien las finanzas del negocio

Las finanzas de un negocio no son tan sencillas como las de una familia. Precisamente por esta razón, son muchos los errores que suelen cometerse en las empresas por culpa de una mala gestión de dinero.

Por ejemplo, algunos emprendedores confunden sus finanzas personales con las de su negocio, mezclándolas en la misma cuenta bancaria. Otros no prestan atención al pago de impuestos y se llevan sorpresas desagradables cada trimestre.

La consecuencia de una mala gestión financiera es un negocio enfermo y sin futuro. Por tanto, por poco atractiva que te parezca la idea, si quieres evitar problemas de salud financiera tendrás que formarte en finanzas para emprendedores.

 

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