Desempleo en España

Desempleo en España: presente y futuro

Hace unos días, el Ministerio de Empleo publicó los datos del desempleo en España correspondientes a octubre. Ese mes el desempleo subió en 56.844 personas, con lo que la cifra total de desempleados se sitúa en 3.467.026 personas, el nivel más bajo de los últimos ocho años. Es importante destacar que el paro siempre suele subir en el mes de octubre debido a la finalización de los contratos de verano.

Si tomamos como referencia los últimos doce meses, el desempleo ha caído en 297.956 personas, con un ritmo de reducción interanual del 7,91%. Otro dato positivo es que la afiliación a la Seguridad Social creció en 94.368 afiliados, por lo que la afiliación media alcanza ya los 18.430.529 cotizantes.

A raíz de estos datos, es evidente que, pese a la reducción continua de la tasa de paro durante los últimos meses, España tiene un problema serio en su mercado laboral. No en vano, la tasa de desempleo en nuestro es prácticamente el doble que la media de la Unión Europea.

¿Por qué existe desempleo en España?

No hay unanimidad a la hora de determinar cuáles son los motivos por los que  existe desempleo. Para los defensores del liberalismo económico, el paro desaparecería si el mercado funcionase libremente mediante la ley de la oferta y la demanda. Para estos, ante un exceso de oferta de mano de obra, los salarios bajarían y las empresas contratarían a los trabajadores sobrantes.

Sin embargo, la realidad es que el mercado laboral no es libre, sino que está fuertemente intervenido. Entre otras medidas, los gobiernos establecen un SMI para evitar los abusos de los empresarios y los sindicatos presionan para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Como consecuencia, y ante la imposibilidad de trabajar por debajo del SMI, siempre existe un exceso de oferta y, por tanto, desempleo.

Hay otro grupo de economistas que opina que el problema no reside en el mercado laboral en sí mismo, sino en el de bienes y servicios, el cual no genera suficiente demanda para que las empresas aumenten su actividad y reduzcan el nivel de paro de la economía.

De cualquiera de las maneras, lo cierto es que muchas veces sobran trabajadores con una determinada cualificación y faltan otros; o bien el trabajo está mal repartido, de forma que hay desempleados que no pueden acceder al mercado laboral debido a que algunos trabajadores hacen horas extraordinarias o se encuentran en situación de pluriempleo.

¿Hacia dónde evoluciona el trabajo?

A día de hoy, la inestabilidad y la escasez de empleo en nuestro país obliga a cada vez más personas a replantearse su actitud a la hora de acceder al mercado laboral o de enfocar su forma de trabajar. Tres son las principales tendencias:

  1. Compatibilizar vida laboral y familiar, incluso aunque ello suponga ganar menos. Muchos padres y madres optan por una jornada reducida de trabajo e incluso llegan a poner freno a su carrera profesional con tal de poder compatibilizar familia y trabajo.
  2. El autoempleo. Cuando las condiciones laborales por cuenta ajena son malas, muchas personas optan por emprender y convertirse en su propio jefe. Los emprendedores no tienen precio hoy día, por lo que las distintas administraciones subvencionan y promocionan todo tipo de iniciativas empresariales, sobre todo si provienen de jóvenes o colectivos desfavorecidos.
  3. La formación polivalente, permanente y online. Ya no es suficiente estudiar solo al principio de nuestras vidas y relajarnos cuando acabamos la universidad, sino que hemos de pensar en una formación lo más polivalente posible y constante en el tiempo.

Por otra parte, cada vez parece más claro que el trabajo estable y para toda la vida está en peligro de extinción, por lo que a los trabajadores no nos va a quedar más remedio que aprender a reciclarnos constantemente para adaptarnos a las necesidades del mercado laboral