Dar clases particulares

Cómo dar clases particulares de forma legal

Existe un negocio enorme, y en ocasiones bastante turbio, en torno a dar clases particulares. A veces por iniciativa propia y otras por obligación de los padres, cada vez más alumnos y de cualquier nivel, terminan apuntados a clases de apoyo y refuerzo.

Como no podía ser de otra forma, el aumento de la demanda ha traído consigo un aumento de la oferta. Como hay muchos alumnos necesitando clases de pago, el número de profesores particulares también ha ido en aumento.

Desde estudiantes universitarios hasta graduados que buscan un ingreso extra, cada vez más personas entran en este mercado al alza. Algunos trabajan para academias, otros se apuntan a plataformas online para dar clases por videoconferencia y otros imparten las clases desde su domicilio particular.

En este contexto tan amplio, la duda que podría surgirnos es: ¿son legales estas actividades? La respuesta es muy sencilla: si ejerces una actividad laboral por la que cobras y no lo has comunicado ni a Hacienda ni a la Seguridad Social, estás trabajando “en negro” y, por tanto, infringiendo la ley.

La legalidad en torno a dar clases particulares

Si quieres impartir clases particulares de forma legal deberías tener en cuenta varias cuestiones:

1.- No necesitas tener ninguna titulación concreta y puedes dar clases particulares de cualquier asignatura.

Las clases particulares son formación no reglada y, por tanto, no es necesario que tengas ningún título. En otras palabras, puedes dar clases de cualquier asignatura (lengua y literatura, historia, matemáticas, ingles, mecánica…) y de cualquier nivel, sea cual sea tu formación.

Si tienes los conocimientos necesarios y te crees capaz de transmitirlos a tus alumnos, no hay problema en que seas Físico y des clases de Geografía o en que estés terminando la carrera de Derecho y des clases de Historia del Arte. Todo vale, aunque lo ideal es que te dediques a tu especialidad.

2.- Puedes cobrar lo que quieras.

Las clases particulares no están reguladas por ningún tipo de convenio colectivo. Esto significa que puedes fijar por ellas el precio que consideres oportuno. Diferente sería que fueses contratado por una academia. En ese caso la academia sí que tendría que acogerse al convenio colectivo del sector y, por supuesto, no pagarte un sueldo inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

3.- Tienes que declarar tus ingresos.

Esta cuestión es fundamental. Si quieres convertir las clases particulares en una profesión cien por cien legal tienes que regular tus ingresos. Para conseguirlo debes darte de alta como autónomo y cumplir todas la burocracia legal que a estos se les exige.

Si impartes clases a personas físicas no profesionales tus ingresos no están sujetos a retención y tampoco estás obligado a aplicar IVA. Eso sí, tendrás que presentar pagos a cuentas trimestrales y declararlos en el IRPF. Te recomendamos que te asesores bien sobre este tema para no meter la pata.

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