consumo irracional

Cinco consejos para no caer en la trampa del consumo irracional

Ahorrar consiste en gastar menos de lo que se ingresa. Eso lo tenemos todos claro. Por ello, contener nuestros gastos (no hablamos de reducir los actuales, sino de evitar otros nuevos) es imprescindible si queremos ser buenos ahorradores y conseguir una libertad financiera importante. Pero, ¿cómo se hace esto? ¿Cómo evitamos la fiebre del consumo irracional?

Quizá te interese leer | Vacaciones en familia: cómo viajar con perros

Recortar gastos puede parecer difícil, muy difícil. A nadie le gusta hacerlo porque piensa que ello le supondrá un gran esfuerzo de contención. Sin embargo, la realidad es bien distinta. En muchas ocasiones, recortar gastos es tan sencillo como evitar caer en la espiral consumista que nos incita a comprar cada vez más y más, sin absolutamente ningún sentido.

Cinco consejos para evitar caer en la trampa del consumo irracional

  • Hazte la pregunta: ¿Realmente necesito esto?
    La mayoría de las veces no nos paramos a pensar si realmente necesitamos este o aquel artículo. Y aquí es dónde suele ‘atacar’ el consumo irracional. Es fácil pensar que necesitamos, por ejemplo, un robot aspirador para barrer la casa:“¿Cómo he podido vivir antes sin este artículo?”. Sin embargo, si te paras a pensar, ¿cuánto tardas en pasar la mopa en casa? ¿15 minutos? ¿Realmente te merece la pena gastar 600 euros en un producto que sólo te ahorrará 15 minutos diarios de trabajo?
    Es fundamental saber combatir la impaciencia y la inmediatez, y plantearnos si realmente vamos a utilizar ese artículo que a primera vista, y muy condicionado por el lavado de cerebro de la publicidad, nos parece tan imprescindible.
  • Posterga las compras al menos 48 horas.
    Si la repuesta a la pregunta del punto anterior no te convence totalmente, quizás lo mejor sea postergar la compra al menos un par de días. Como apuntábamos más arriba, la irracionalidad y la inmediatez pueden jugarnos una mala pasada. Por ello, comprar en caliente nunca es una buena opción. ¿O acaso no recuerdas alguna compra en caliente de la que unos días después te arrepentiste?
    Si las buenas decisiones, como un cambio de trabajo o tener un hijo se meditan, ¿por qué no meditar también cada compra que hacemos?

Quizá te interese leer | ¿Qué pensión de jubilación voy a necesitar?

  • Usa dinero en efectivo, nunca tarjetas (y menos de crédito).
    Pagar con tarjeta de débito o crédito es una operación muy fría. Cuando la pasas por el TPV, da igual que sean 10 euros o 300. El concepto de dinero digital es abstracto y no somos conscientes de lo que supone el gasto que acabamos de llevar a cabo. Mientras tanto, con el uso de efectivo materializas ese concepto tan abstracto de dinero, sientes su tacto, su peso y que te desprendes de él.
    Para tomar conciencia del dinero que gastamos, lo mejor es pagar en efectivo, aunque sea un poco más incómodo. Prueba a ir al supermercado y a pagar una compra de 200 euros (nada descabellado) en billetes de 20 euros. En total tendrás que desprenderte de diez de esos billetes azules y notarás como la sensación de pérdida es mucho más fuerte que si pasas la tarjeta por el datáfono.
  • Ahorra para pagar en lugar de endeudarte.
    Las campañas del tipo “Financiación al 0% de interés durante doce meses” tienen como único objetivo que compres algo que realmente no te puedes permitir. Es extremadamente sencillo endeudarse. Y además, la deuda siempre va a más: 20 euros por financiar un teléfono a 24 meses, 30 euros por financiar un televisor, 50 euros por financiar un juego de jardín… Ya van 100 euros mensuales de deuda.
    El ser humano se mueve por impulsos y esto lo saben perfectamente tanto las entidades financieras como las agencias de marketing. Por esta razón, evitar caer en la trampa del endeudamiento es fundamental para reducir esos gastos que tanto nos torturan. Ten claro algo: si no puedes comprar un producto con el dinero que tienes ahorrado, entonces es que no puedes permitírtelo. Ahorra un poco y cómpralo más adelante. Una de las claves fundamentales para evitar el consumo irracional.

Quizá te interese leer | Lista de la compra semanal: una forma de ahorrar

  • Aléjate de las compras tanto como sea posible.
    Parece una tontería, pero es una acción fundamental para no gastar dinero. Es muy fácil ir a pasar la tarde al centro comercial con los amigos. Sin darte cuenta, entre parking, merienda, un pantalón en oferta y un “algo” que acabamos de descubrir que necesitamos, podemos gastar entre 50 y 70 euros sin apenas esfuerzo. Si te hubieses quedado en casa ese gasto habría sido de cero euros.
    Nuestro consejo: mientras no logres la sanidad interior, descubras los motivos que te obligan a un consumo irracional y hayas interiorizado totalmente la cultura del ahorro, aléjate de las compras tanto como sea posible.

¿Qué? ¿A qué te has dado cuenta de que estas cinco cosas son más habituales en tu día a día de lo que pensabas? El consumo irracional nos persigue a cada minuto… ¿Vas a dejar que te alcance?

boton zaplo blog