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5 consejos para conciliar vida familiar y profesional

Nos queda un largo camino por recorrer para conciliar vida familiar y vida profesional. Despertar temprano, cuando el sol aún no ha salido, y regresar al atardecer, cuando la noche comienza a caer, es más habitual de lo que quisiéramos.  ¿Qué hacer para poder recoger a los niños del cole? ¿Y para almorzar en familia? ¿Cuando ver una peli juntos?

Vivimos demasiado estresados y tenemos menos tiempo libre del que merecemos, por lo que integrar trabajo y familia en la misma ecuación es bastante complicado. A continuación te daremos algunas pautas que esperamos que te resulten útiles para conseguir una mejor conciliación entre vida familiar y profesional.

Cómo conseguir que familia y trabajo vayan de la mano: la clave para conciliar

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  1. Despiértate media hora antes todos los días.

No vas a estar más cansado ni vas a ser menos productivo por dormir 30 minutos menos cada noche. Sin embargo, podrás dedicar ese tiempo a la que debería ser la persona más importante del mundo para ti: tú mismo. Date un paseo mañanero, sal a correr o practica yoga. El objetivo es que empieces el día feliz.

  1. Organiza tu semana.

No permitas que los imprevistos marquen el ritmo de tu día a día. Planifícate y organiza tu semana con antelación. Tanto las tareas fundamentales del trabajo, como las obligaciones familiares (la compra del supermercado, la visita al pediatra…). No te obsesiones con la organización, pero se tu quién decida cómo y cuándo hacer las cosas.

  1. Trabaja de forma inteligente.

Mucha gente no se plantea modificar sus hábitos laborales. Hacen las cosas como siempre se han hecho y sienten miedo frente los cambios. Trabajar más no es trabajar mejor. Debes aprender a valorar tu tiempo y a trabajar de forma eficiente. Si demuestras tu valía como empleado seguro que podrás conseguir un mejor horario o una reducción de horas presenciales. Teletrabajo, ¿hola? No tengas miedo a romper lo establecido.

  1. No seas perfeccionista.

Hay una escena emblemática en la película Pulp Fiction. El coche está lleno de sangre porque han asesinado a una persona en su interior. La persona responsable de resolver el problema, el Señor Lobo, da instrucciones para su limpieza: “No hace falta sacarle brillo. No se usa para comer. Límpienlo a conciencia una vez”.

La moraleja está clara: haz las cosas bien pero no seas perfeccionista. Las cosas no tienen por qué ser extremadamente perfectas. Llegado cierto punto, hay determinados detalles de mejora que solo serán visibles a tus ojos, pero no a los del resto del mundo. No puedes ser un súper padre, tampoco una súper mujer ni por supuesto un súper empleado.

  1. Oblígate a hacer actividades en familia.

A veces, entre el tiempo que dedicamos al trabajo y a las tareas del hogar se nos olvida que también debemos dedicar tiempo para hacer cosas en familia y esa es la clave de conciliar. Para tus hijos es muy importante que vayas al parque con ellos y que te tires en la arena a jugar, aunque ello suponga dejar la cocina sin recoger.

Te proponemos que crees rutinas familiares de obligado cumplimiento: una cena en casa con película los viernes por la noche, pasar la mañana del sábado en el campo, cenar en un restaurante los sábados por la noche… En resumen, oblígate a disfrutar de tu familia. Si lo haces, tu calidad de vida aumentará hasta límites que ni te imaginas.

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