menú semanal

Cómo planificar el menú semanal de toda la familia

¿Te has parado alguna vez a pensar en lo mal que comes y en lo caro que te cuesta? La mejor forma de comer sano y sin gastar dinero de más es planificando un menú semanal para toda la familia. No hay más trucos. En este artículo te daremos algunos consejos para planificar con éxito el menú de la semana de toda la familia.

Menú semanal: así debes planificarlo

1.  Elige un día.

Intenta crear una rutina en torno al menú semanal. Por ejemplo, hacerlo todos los viernes por la tarde de 19 a 19.30. Si consigues convertir esta rutina en un hábito semanal no te supondrá ningún esfuerzo dedicar algunos minutos del fin de semana a planificar las comidas de toda la semana.

2. Revisa antes la despensa.

Antes de ponerte manos a la obra deberías echar un vistazo al frigorífico, al congelador y a la despensa. Es bastante frecuente olvidarse de ciertos alimentos y que estos se pongan en mal estado o que terminen caducados. Para evitarlo, repasa el stock e incorpora al menú semanal los productos cuya caducidad esté más cercana.

3. Elabóralo en familia.

Será mucho más fácil planificar el menú semanal si toda la familia colabora y manifiesta sus preferencias. Puedes poner reglas, por ejemplo, cada miembro elige una cena. Elaborar conjuntamente el menú es también una buena excusa para que toda la familia pase un rato reunida haciendo una actividad común.

4. Usa una plantilla.

En internet hay muchas plantillas descargables que te pueden servir de guía para elaborar tu menú familiar. Permiten organizar las comidas con gran facilidad y son perfectas para pegarlas con un imán a la nevera y que todo el mundo en casa sepa lo que hay que comer.

5. Piensa en congelar.

Congelar es una de las mejores formas de ahorrar con la comida. Si esta semana toca cocinar un guiso, deberías preparar cantidad suficiente como para poder congelar lo que sobre y “ganar” una comida extra para otro día. Este gesto tan sencillo te permitirá ahorrar tiempo, dinero y consumo energético.

6. No olvides la regla básica: ha de ser equilibrado.

El menú semanal debe ser equilibrado y, para conseguirlo, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda incorporar principalmente hidratos de carbono, frutas, lácteos, carnes blancas y aceite de oliva. De forma ocasional se puede comer también carne roja y embutido, mantequilla e incluso cerveza o vino.

Lo ideal sería comer tres o cuatro veces a la semana carne y pescado y al menos dos veces legumbres, pasta y arroz.

7. Prioriza los alimentos de temporada.

Los alimentos de temporada no solo son los más sanos posibles, sino también los más económicos. Si incorporas las frutas, verduras y hortalizas típicas de cada temporada a tu cesta de la compra el ahorro será notable. Por ejemplo, ahora que estamos en invierno, cítricos al poder: naranjas, mandarinas, pomelos, limas…

8. Olvídate de los alimentos procesados.

La mayoría de los alimentos procesados no son recomendables. Si quieres que la alimentación de tu familia sea saludable debes evitar su consumo en la medida de lo posible. Refrescos, patatas fritas, hamburguesas de comida rápida, carnes procesadas, bollería, salsas, galletas… ¿De veras necesitas comer eso?

Si sigues estas recomendaciones conseguirás elaborar un menú semanal muy delicioso, sano y económico. Y si aceptas un consejo extra, deja uno o dos huecos libres a la semana. Estos huecos podrás usarlos como comodín en caso de que surja un imprevisto o bien para darte un capricho y cenar fuera con los amigos.

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