Como negociar el alquiler

Cómo negociar el alquiler de tu casa para que te salga más barato

El mercado del alquiler en España no para de aumentar. La inestabilidad laboral, los bajos sueldos y el miedo a la hipoteca hacen que cada vez más personas se decanten por el alquiler en lugar de por la compra. Viviendo de alquiler desaparecen las ataduras físicas, por lo que si te cansas de tu trabajo puedes buscar otro en otra ciudad, y también los gastos fijos de vivir en una casa, de forma que si te bajan el sueldo o pierdes el trabajo puedes mudarte a un piso más barato.

El problema es que este aumento de la demanda está provocando notables aumentos en los precios de los alquileres. Por esa razón, es importante tener claras unas serie pautas sobre cómo negociar el alquiler de una casa con éxito.

Cómo negociar el alquiler si ya eres inquilino

En el caso de que quieras negociar el precio de renovación de tu alquiler, lo primero que debes hacer es analizar el precio medio del alquiler de la zona para viviendas parecidas a la que tuya y compararlo con lo que estás pagando. Puedes obtener esta información fácilmente en webs como Idealista o Fotocasa.

También es muy importante que sepas vender lo buen inquilino que eres. Todos los propietarios tienen miedo de que el inquilino “les salga malo”, por lo que si tú eres un buen inquilino que siempre paga a tiempo, contribuyes a la buena conservación de la vivienda y no tienes problemas con los vecinos, hazlo valer ante arrendador. Créenos, preferirá cobrarte un poco menos para no perderte.

Cómo negociar el alquiler si vas a alquilar por primera vez

Si aún no tienes vivienda de alquiler pero estás buscando una, negociar el precio del alquiler será un pelín más complicado, ya que el propietario no te conocerá de nada. Sin embargo, es posible conseguirlo si acudimos a la primera reunión con los deberes bien hechos:

  1. También en este caso lo primero que has de hacer es analizar los precios de la zona. Esta es la única forma de que tengas una visión global que te permita saber qué precio es justo y cuál es excesivo.
  2. Recalca que puedes ser un inquilino duradero. La mayor parte de los propietarios prefieren contratos a largo plazo con inquilinos estables. Si es tu caso, ponlo de manifiesto.
  3. Resalta lo buen inquilino que has sido en el pasado. Si anteriormente has vivido de alquiler y mantienes una buena relación con tus antiguos arrendadores, ofrece sus teléfonos al nuevo arrendador como prueba de que eres una persona confiable. No va a llamar, pero es un gesto que le transmitirá confianza.
  4. Presenta tus credenciales. ¿Eres funcionario? ¿Tienes un contrato indefinido? ¿Tu sueldo es alto? Estas son algunas variables importantes que sin duda te van a ayudar en la negociación.
  5. Si el piso lleva mucho tiempo en alquiler, el margen para una rebaja en el precio es mayor, ya que al arrendador tendrá prisas por alquilarlo.
  6. Si percibes que has caído bien y que el dueño del piso está dispuesto a alquilártelo hoy mismo, juega con su deseo de firmar el contrato. No aceptes rápido la oferta y dile que estás mirando más pisos de la zona.

Ten en cuenta que el propietario de la vivienda valorará por encima de cualquier otra cosa que su inquilino pague a tiempo, que sea una persona responsable y que conserve en buen estado su hogar. Si consigues que detecte en ti esas características, tendrás la sartén por el mango para negociar el alquiler.

Si pones en práctica estos consejos estamos convencidos de que obtendrás un buen precio por tu alquiler. ¡Mucha suerte y cuéntanos tu experiencia!

boton zaplo blog