dormir bien

Cómo dormir bien y despertarte con ganas de comerte el mundo

Los beneficios de dormir bien son incuestionables. Mantener una buena alimentación, practicar actividad física de forma regular y conseguir un sueño de calidad son las tres claves para que nuestro organismo funcione al cien por cien. ¿Cómo si no te piensas enfrentar el estrés y a las rutinas del día a día?

Dormir poco tiempo o dormir mal repercute negativamente sobre nuestra salud y afecta a nuestro bienestar. Por esta razón, a continuación te mostramos una serie de pautas que te permitirán dormir como un rey y despertarte con ganas de comerte el mundo.

Siete claves para dormir bien de forma plácida y rápida

  1. Establece un horario fijo de sueño.

Igual que tenemos un horario de trabajo, un horario para hacer deporte o un horario para sacar a los niños a pasear, debemos tener también un horario de sueño. Tenemos que convertir nuestro descanso en algo rutinario, con una hora de inicio y una hora de fin. Si habituamos a nuestro cuerpo a esta rutina, nuestro sueño será más reparador y nos despertaremos más descansados.

  1. Evita el café, el alcohol y las bebidas estimulantes.

Hay estudios que demuestran que este tipo de bebidas tiene efectos negativos sobre la calidad del sueño. No es que nos impidan dormir, es que dormiremos nerviosos y mal si las consumimos. En la medida de lo posible hay que evitarlas, sobre todo a partir de la hora del almuerzo.

  1. Practica deporte.

Suena a tópico pero es totalmente cierto: el ejercicio diario te ayudará a dormir mejor. Treinta minutos de deporte cada día te servirán para liberar estrés y conseguir estar mucho más relajado. La relación deporte-relajación-sueño es incuestionable.

  1. Evita las pantallas antes de dormir.

No te acerques a ordenadores, tablets o teléfonos móviles antes de dormir. La luz artificial que generan provoca interrupciones en los ritmos circadianos. Estas disrupciones no solo afectarán la calidad de tu sueño, sino que también se traducen en problemas de salud a largo plazo.

  1. Relájate antes de meterte en la cama.

Tras un estresante día lleno de empujones, carreras y prisas, no puedes meterte en la cama si tu cerebro aún funciona al doscientos por cien. Echa el freno a tu adrenalina y relájate antes de dormir. Algunas personas lo consiguen leyendo un libro, otras escuchando música, otras con un baño caliente y otras simplemente sentándose en el sofá a dialogar un rato con su pareja. Busca tu fórmula y aplícala.

  1. No duermas siesta…

…y si lo haces, que sea breve: no más de 20 minutos. La siesta es una práctica maravillosa que te ayudará a afrontar la tarde con energía. Sin embargo, si acostumbras a tu cuerpo a un largo descanso en mitad del día, le costará conciliar el sueño cuando llegue la noche. Es simple, no tendrás ganas de dormir.

  1. Crea un ambiente propicio en tu dormitorio.

El dormitorio es la habitación del descanso. Por tanto, el ambiente del mismo ha de ser propicio para el sueño: la temperatura, el ruido, el orden… Es imposible descansar correctamente si en la habitación hace mucho frío, si llegan ruidos del exterior o si miramos a nuestro alrededor y todo está desordenado. Debes crear un ambiente que invite al descanso.

Con estas sencillas pautas conseguirás tener un sueño de calidad premium, por lo que tu cuerpo estará descansado y tendrás energía de sobra para devorar el mundo. A no ser que tengas niños pequeños, claro. En ese caso la energía nunca será suficiente… Pero ahí ya no te podemos ayudar. ¿O tal vez sí?

boton zaplo blog