cambiar de compañía eléctrica

Cómo cambiar de compañía eléctrica y ahorrar hasta 200 euros al año

Hace algunos años cambiar de compañía eléctrica era prácticamente imposible. El mercado eléctrico era un oligopolio bastante complicado de entender: pocas compañías se repartían el pastel y los consumidores apenas tenían información. Por suerte, esta situación ha cambiado mucho en los últimos años.

Al igual que en su momento pasó con el mercado de la telefonía, el mercado de la energía está sufriendo profundos cambios. Aunque sigue siendo un oligopolio, la irrupción de pequeñas comercializadoras eléctricas, algunas low cost, está provocando una verdadera revolución.

Las grandes proveedoras de electricidad cada vez tienen más problemas para retener a sus clientes y se han visto obligadas a mejorar sus tarifas. El consumidor es el gran beneficiado en este juego de oferta y demanda, si bien no hay que perder de vista que el margen para reducir la factura de la luz es muy pequeño.

Si nunca has cambiado de compañía eléctrica ni te has preocupado por estudiar a fondo tu contrato: tarifa vigente, potencia contratada, servicios adicionales… lo más probable es que puedas llegar a ahorrar hasta 200 euros al año cambiando de proveedor.

En este artículo vamos a explicarte cómo hacerlo. Ya verás que es muy fácil, pero antes tienes que entender la diferencia entre empresas distribuidoras de energía y empresas comercializadoras.

EMPRESAS DISTRIBUIDORAS VS EMPRESAS COMERCIALIZADORAS

Las empresas distribuidoras de energía son las que se encargan de que la electricidad llegue a tu casa. En España se dividen por zonas geográficas, por lo que es imposible cambiar de una a otra. Son cinco: Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Endesa, Hidrocantábrico Energía y Viesgo distribución.

Según dónde vivas, te llegará la energía de una u otra. Por poner algunos ejemplos, en Andalucía, Cataluña y en los dos archipiélagos la distribuidora es Endesa. En Comunidad Valencia y Murcia, es Iberdrola, y en casi toda Galicia, Unión Fenosa.

Las infraestructuras pertenecen a estas compañías, que además se encargan del mantenimiento de los equipos, de leer los contadores o de resolver las averías, entre otras funciones.

Frente a estos gigantes de la energía, las empresas comercializadoras son las que gestionan los contratos y las que cobran por el consumo de electricidad. Es decir, son las que venden la energía al consumidor final y facturan el servicio. Existen desde que en 1997 se liberó el mercado de la energía.

A diferencia de lo que ocurre con las distribuidoras, el consumidor puede cambiar de empresa comercializadora cada vez que lo desee. Será la propia comercializadora la que hable con la distribuidora para hacer el cambio y todas las gestiones derivadas. Te lo explicamos a continuación.

CÓMO CAMBIAR DE COMPAÑÍA ELÉCTRICA

Partiendo de esta premisa, si quieres cambiar de compañía eléctrica, es decir, si quieres cambiar de comercializadora (recuerda que la distribuidora no se puede cambiar), lo único que tienes que hacer es comparar las distintas tarifas que hay en el mercado y elegir la que más te convence.

Una vez elijes a tu futura compañía deberás contactar con ellos y comunicarles tu intención de contratarles. Deberías tener a mano tu última factura de electricidad, donde aparece toda la información que te solicitarán: los datos de la vivienda, la potencia contratada (aprovecha para averiguar si puedes reducirla), el Código Universal del Punto de Suministro (CUPS) y el número de cuenta bancaria en el que hacer los cargos.

No necesitas hacer nada más. No olvides que el trámite para cambiar de compañía eléctrica es totalmente gratuito y en ningún momento te quedarás sin electricidad. El único problema es que el proceso es un poco lento (el cambio de contrato tarda en torno a 15-20 días).

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