alquilar una plaza de garaje

Cómo alquilar una plaza de garaje en condiciones

Encontrar un aparcamiento libre es bastante difícil en muchas ciudades españolas, por lo que a veces no queda más remedio que recurrir a los parkings privados de los centros comerciales, que no son precisamente baratos. Si te estás planteando alquilar una plaza de garaje, estás en el lugar adecuado. En este artículo vamos a explicarte cómo encontrar la mejor plaza posible para tu vehículo evitando quebraderos de cabeza. Solo tienes que seguir estos cinco consejos.

Cinco consejos para alquilar una plaza de garaje

  1. Compara precios.

Lo primero es cuidar la cartera. Si vives en una gran ciudad seguro que vas a encontrar diferencias significativas de precio entre un parking y otro. La zona en la que se encuentre, la amplitud del estacionamiento, si tiene o no vigilante… son algunos de los factores que pueden encarecer el precio a la hora de alquilar una plaza de garaje.

Nuestro consejo es que fijes el precio máximo que quieres pagar y que recurras a internet para buscar el mejor parking en relación calidad/precio que se ajusta a tu presupuesto.

  1. Características de la plaza.

Aunque todas las plazas pueden parecer iguales, en realidad no lo son. Si tienes un todoterreno voluminoso, por ejemplo, necesitarás una plaza con cierta amplitud, o de lo contrario no podrás entrar y salir cómodamente de tu vehículo.

También es importante que compruebes si el acceso a la plaza es sencillo o complejo. Fíjate en si hay columnas o esquinas cercas que puedan dificultar la maniobra. También puede pasar que la plaza esté al fondo de un pasillo sin salida, pegada a la pared, y que para acceder a la misma necesites una grúa…

  1. Seguridad del parking.

Si se trata de un parking grande en el que constantemente entran y salen vehículos, la seguridad es un punto muy importante a tener en cuenta.

Algunos garajes tienen un vigilante en la entrada que se encarga de controlar el recinto con cámaras de seguridad. Es la máxima seguridad posible.

Otros solo disponen de cámaras de seguridad que graban 24 horas y que son accesibles en el caso de que se produzca algún incidente. Y otros no tienen ninguna vigilancia, solo una llave o tarjeta de acceso para sus usuarios.

  1. Siempre con contrato.

Como si de una vivienda se tratase, el alquiler de la plaza debe estar regulado con un contrato de alquiler por escrito. No cometas el error de pensar que el engorro del papeleo no es importante. Por tu seguridad jurídica y por la del arrendador, al alquilar una plaza de garaje siempre con contrato.

No hará falta que acudáis a un notario, sino que podéis formular un contrato de ámbito privado entre ambas partes. No olvidéis incluir, además de los datos del inquilino y del arrendado, la descripción de la plaza (que quede claro cuál es), la duración del contrato y el importe a pagar cada mes.

  1. El pago de impuestos.

El alquiler de una plaza de garaje está sujeto a ciertas obligaciones tributarias. En concreto, hay que hacer frente a dos impuestos.

Por una parte, el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). El propietario que alquila la plaza está obligado a declarar las rentas generadas por esta operación, por lo que debe emitir factura y repercutir el IVA correspondiente (21%).

Por otra, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Si la plaza se alquila para uso profesional, el propietario debe retener también el IRPF correspondiente en la factura (15%).

 

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