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Cómo comer bien si siempre estás fuera de casa

Una alimentación sana es el pilar fundamental de una buena salud. Sin embargo, para una persona que pasa mucho tiempo fuera de casa y que a diario tiene que comer en restaurantes, la calidad de las comidas que ingiere no suele ser la adecuada. Esto termina traduciéndose en sobrepeso y en otros problemas relacionados con una mala alimentación. Fuera de casa es más difícil comer bien.

Para evitar que esto ocurra te damos algunos consejos dietéticos que puedes poner en práctica cuando comas fuera de casa.

Comer bien fuera de casa es posible si sigues estos consejos

1º. Desayuna en casa.

La primera comida del día deberías hacerla en casa, lejos del estrés de los bares a la hora del desayuno. Este desayuno debe ser completo y equilibrado, incluyendo tanto productos lácteos como cereales. Arrancar el día con el estómago lleno mejorará tu productividad durante el resto de la mañana.

2º. Realiza las comidas reglamentarias.

Estar fuera de casa no es excusa para saltarse comidas y no comer bien. Debes hacer las tres comidas principales (desayuno, almuerzo y cena) y una o dos más livianas (por ejemplo, una fruta a media mañana y un zumo natural a media tarde). El objetivo es evitar los atracones por sentirte hambriento.

3º. Cuando estés en el restaurante, sigue las siguientes pautas:

  • Evita el alcohol y las bebidas refrescantes gaseosas. En su lugar bebe agua.
  • El primer plato ha de ser ligero. Por ejemplo, una ensalada o un plato de verduras. Intenta evitar que este prime plato sea muy calórico, como la pasta o la paella.
  • Intenta que el segundo plato sea a la plancha o al horno. Por ejemplo, unos filetes de cerdo a la plancha con verduras o un pollo al horno. Evita los platos más elaborados y con salsas.
  • Están prohibidos los fritos, como el escalope de cerdo, los flamenquines o las patatas fritas. Como máximo puedes hacer una comida de este tipo a la semana.
  • Pide que no te traigan pan, o al menos que sea integral.
  • Aliña tú las ensaladas (para controlar la cantidad de aceite) y si pides algo con salga solicita que esta vaya a parte para que seas tú quién decida la cantidad.
  • El postre ha de ser fruta o café. Prohibidos los yogures y los dulces.

4º. Vigila tu hidratación durante todo el día.

Mucha gente se olvida de beber agua mientras está fuera de casa y consume la mínima posible. Como siempre se dice, lo ideal es beber al menos dos litros de agua diarios. Ten mucho cuidado también con no abusar de los productos con cafeína, como los cafés o las bebidas de cola. Estos suelen ser fáciles de conseguir en cualquier oficina y se suelen consumir en exceso. En su lugar es mejor el té verde o las infusiones.

5º. Olvídate del picoteo entre horas.

Aunque sea difícil resistirse a él, para comer bien hay que dejar de lado el picoteo. Picar entre horas es el resultado de comer mal durante el día o de estar muy estresado. Para evitarlo hay que aprender a distinguir el hambre emocional (comes como respuesta a una emoción) del hambre física (comes porque necesitas saciarte). En ambos casos, picar implica engordar si te acostumbras a los dulces o a los alimentos ricos en sal.

Ya tienes las pautas para aprender a comer bien al ritmo de tu trabajo. ¿Te crees capaz de ponerlas en práctica y de evitar las tentaciones?

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