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Qué son los bonos, las letras del tesoro y las obligaciones

Muchos inversores prefieren confiar sus ahorros a la Administración Pública en lugar de a empresas privadas. Existe la creencia popular de que “los estados nunca quiebran” y, por esta razón, invertir en ellos transmite mucha seguridad a determinadas personas. Los títulos de deuda pública emitidos por el Tesoro Público pueden ser de tres tipos: las Letras del Tesoro, los Bonos del Estado y las Obligaciones del Estado.

Las principales diferencias entre estos activos para el pequeño inversor residen en los plazos y en las cantidades a invertir. ¿Preparado para conocerlo un poco más a fondo?

¡Vamos al lío!

¿Qué son las Letras del Tesoro?

Las Letras del Tesoro se crearon por primera vez en 1987. Son valores de renta fija a corto plazo (3, 6, 9 y 12 meses) y se emiten a través de subastas. Es un activo válido para inversiones a muy corto plazo en las que, por encima de la rentabilidad, premian la inmediatez por recuperar la inversión y la seguridad.

El valor nominal de cada título es de 1.000 euros, por lo que si se quiere invertir una cantidad mayor habrá que hacerlo en múltiplos de esta cifra (2.000 euros, 3.000, 7.000, 12.000…). Pueden comprarse en los mercados primarios (emitidos por el estado) o en los mercados secundarios (por ejemplo, adquiriéndolo a un banco que previamente lo ha adquirido).

¿Qué son los Bonos y las Obligaciones del Estado?

Por su parte, los Bonos y las Obligaciones del Estado son valores de renta fija a medio y largo plazo. Ambos activos tienen las mismas características y funcionan de la misma forma. Sólo se diferencian en los plazos de vencimiento.

En el caso de los Bonos, sus subastas suelen ser mensuales y sus vencimientos son a 2, 3 y 5 años, como máximo. A diferencia de las Letras, se emiten con una rentabilidad explícita, por lo que el inversor sabe de antemano cuál será la rentabilidad de su inversión. La inversión mínima también es de 1.000 euros y para cantidades mayores también se invierte en múltiplos.

Las Obligaciones tienen unos vencimientos de 10, 15 y 30 años, por lo que se trata de inversiones a muy largo plazo. Para invertir en estos activos hay que estar muy seguro de que no se necesitarán esos ahorros hasta la fecha de vencimiento. Lógicamente, al ser mayor el riesgo que se asume, también es mayor la rentabilidad ofrecida.

Las emisiones de Bonos y Obligaciones puede realizarse en varios tramos, pero todos tendrán las mismas condiciones respeto a la fecha de pago del cupón, el interés anual y la fecha de vencimiento. La inversión relativa a estas inversiones se publica en el BOE y también se anuncia en la web del Tesoro Público.

Cómo y dónde comprar deuda pública

Como vemos, la Administración Pública ofrece varias posibilidades de inversión a distintos plazos. Esta tiene la gran ventaja de ser muy segura, lo que irremediablemente repercute en una rentabilidad menor. Para adquirirla se puede optar por cualquiera de estos tres canales:

  • En el Banco de España o en cualquiera de sus oficinas.
  • En la web del Tesoro.
  • En entidades autorizadas, como bancos, cajas y sociedades y agencias de viajes.

Puedes encontrar más información sobre cómo comprar deuda pública aquí.

¿Sigues teniendo dudas? Pregúntanos sin miedo. Estaremos encantados de resolverlas.

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