ahorrar con tu hipoteca

Cómo ahorrar con tu hipoteca actual: 4 claves

España es uno de los países de Europa con mayor porcentaje de viviendas en propiedad. Esto sería una buena noticia de no ser por el hecho de que casi todo el mundo tiene una hipoteca que condiciona notablemente su nivel mensual de gastos. Por suerte, es posible ahorrar con tu hipoteca actual. En este artículo te vamos a explicar las formas más efectivas que existen para gastar menos dinero por culpa de la hipoteca.

Las 4 claves para que empieces a ahorrar con tu hipoteca

  1. Amortiza hipoteca.

Si tienes dinero suficiente ahorrado y unos ingresos más o menos estables lo mejor que puedes hacer para ahorrar con tu hipoteca es adelantar pagos de la hipoteca. Amortizando capital anticipadamente ahorrarás bastante dinero no solo en concepto de intereses, sino también de impuestos.

Para que a largo plazo el ahorro sea mayor te recomendamos que reduzcas la duración de la hipoteca y no la cuota. Esto es así porque las hipotecas se rigen por el sistema de amortización francés, que se caracteriza por ser un sistema de amortización de cuotas constantes en el que durante los primeros años de hipoteca se pagan la mayor parte de los intereses.

  1. Revisa los seguros de hogar y de vida vinculados a tu hipoteca.

Casi todas las entidades financieras obligan a sus clientes de hipotecas a contratar un seguro de hogar y otro de vida. Ambas protecciones son muy interesantes y no deberíamos cancelarlas. Sin embargo, sí debemos renegociar cada año la prima.

El hecho de que fuesen condiciones “obligatorias” para conseguir la hipoteca (lo cual es una verdad a medias) no es excusa para tratar de conseguir mejores precios. Incluso podría darse el caso de que nos compense pagar un tipo de interés más alto a cambio de contratar estos seguros con una entidad externa al banco.

  1. Novación hipotecaria.

La novación hipotecaria consiste en cambiar las condiciones de la hipoteca. Es justo decir que es el método más complicado de todos los que te estamos explicando, pero si tu hipoteca tiene una condiciones verdaderamente malas para ti, quizá no te quede más opción que intentarlo.

Lo más habitual es cambiar de un tipo de interés variable a uno fijo (o viceversa). También se puede cambiar el índice de referencia (nada aconsejable teniendo en cuenta los valores actuales del Euribor) o incluso ampliar el capital o el plazo, lo cual es menos aconsejable aún si lo que quieres es ahorrar.

En cualquiera de los casos tendrás que asumir comisiones y una serie de gastos, como el de notaría o gestoría. Quizás incluso el temido Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. ¿Y aún así se puede ahorrar? Sí, en determinados casos el ahorro es mayor tras una novación hipotecaria.

  1. Cambia de banco.

Si lo que te ofrece tu banco no te convence, cambia la hipoteca de banco. Con una subrogación hipotecaria podrás reescribir desde cero todas las condiciones de tu hipoteca actual: tipo de interés, comisiones, productos vinculados… Eso sí, habrá que pagar la comisión de subrogación pactada en el contrato.

Parece una opción muy radical pero todo pasa por hacer números. Si estos te cuadran y encuentras una hipoteca mucho mejor que la tuya con otra entidad financiera, puedes solicitar la subrogación y será la nueva entidad la que se encargue de todos los trámites.

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