productos financieros para la jubilación

4 productos financieros para la jubilación

A los 20, la jubilación es un ente tan lejano que ni se contempla hablar de ello. A los 30 empiezas a escucharlo en algunas conversaciones sueltas, aunque no terminas de darle importancia. Y a los 40-50 tus amigos hablan más de sus planes de pensiones que de sus hijos. Así que hoy vamos a hablar de productos financieros para la jubilación.

Planificar la jubilación debería empezar a hacerse pronto. En otras palabras, afrontar las aportaciones como un gasto corriente más y decidir qué productos financieros se incluirán en la estrategia hacia una jubilación sin turbulencias económicas.

El tiempo pasa más rápido de lo que parece. Aquí van algunas opciones de productos financieros pensados para la jubilación.

Los productos financieros para la jubilación que te salvarán en tus últimos años

1º. Planes de pensiones

Lo primero en lo que todos pensamos cuando nos hablan de ahorrar para el día de mañana es un plan de pensiones. Tómatelo como una hucha en la que vas echando cada mes, o cada año, y de la que recibirás más intereses que de un cerdito rosa.

La diferencia principal de un plan de pensiones, aparte de que no puedes romper la hucha sin penalización, es que te permite desgravar las aportaciones en la declaración de la renta. Lo que sí debes tener controlado es cómo se invierte en tu plan, ¿renta fija o variable? ¿Se ajusta la estrategia a tu perfil inversor? Evita las sorpresas desagradables.

2º. PIAS (Planes individuales de ahorro sistemático)

La rentabilidad de los planes de pensiones lleva en entredicho bastante tiempo; la escasa rentabilidad no compensa el riesgo, por pequeño que sea, y están surgiendo planes b para anticipar una jubilación relajada.

Uno de los más populares son los planes de ahorro sistemático, PIAS, nacidos tras la reforma fiscal de 2007. Son una mezcla de seguro de vida y plan de ahorro que ofrece buenas ventajas fiscales si se mantiene en el tiempo.

Si han pasado más de 5 años desde la firma y el contratante tiene más de 70 años solo se tributa por el 8% del dinero. Mientras que si, al ser rescatados con antelación, pierden su idea de vitalicio, tocará tributar como un depósito normal.

Funcionan de forma muy parecida a los SIALP (Seguro individual de ahorro a largo plazo), que también son seguros de ahorro pensados para la jubilación.

3º. PPA (Plan de Previsión Asegurado)

Es un producto financiero casi idéntico a un plan de pensiones normal pero con una peculiaridad para evitar sustos: está garantizado.

Desde un punto de vista fiscal también permite desgravar las aportaciones, hasta un máximo de 8.000€ al año, pero tiene algunas peculiaridades que podrían echarte atrás:

  • Rentabilidad muy baja. El hecho de estar garantizados te asegura una rentabilidad a la par que la inflación o muy poco por encima.
  • Tributación en el rescate. En otros productos de inversión solo pagas por los beneficios, mientras que en los PAA lo haces por el total.
  • Tendrás que jubilarte para cobrar. O que te suceda algo que no desearías. No hay opción de retirar los fondos sin más justificación.

4º. Rentas vitalicias

Promovidos por el Gobierno en los últimos años, este producto financiero supone un desahogo para aquellas personas mayores de 70 que tienen un bien inmueble que quieren vender pero no lo hacen por miedo a pagar plusvalías.

Si el dinero obtenido de la venta se reinvierte en un seguro de renta vitalicia antes de medio año el vendedor disfrutará de importantes ventajas fiscales. Tras la inversión, el sistema es sencillo, el beneficiario recibe una renta hasta su muerte. Su principal pega, que no están garantizadas por el Fondo de garantía.

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