errores al invertir

3 errores al invertir que solo cometerás si estás mal asesorado

Como siempre decimos, la inversión es el paso siguiente al ahorro. Piensa en un bebe. Lo primero que aprende es a gatear. Y cuando se siente ágil y seguro, da sus primeros pasos. Pues el ahorro es el gateo y la inversión los primeros pasos. Así que si ya cuentas con un buen colchón de seguridad en forma de ahorros, toca poner el dinero a trabajar. La mayoría de los inversores comenten los mismos errores al invertir. No importa si son inversores novatos o si ya llevan varios años en el mundillo de la inversión. Son los errores típicos que solo cometen aquellos que están mal asesorados.

Por desgracia, estos errores al invertir tendrán un gran impacto negativo sobre sus finanzas personales del futuro. Por esta razón, es fundamental conocerlos antes de invertir.

Estos son los errores al invertir de la gente mal asesorada

  1. No poner el foco en el largo plazo.

La mayoría de la gente centra sus inversiones en el corto y medio plazo. Es un error fatídico que les impide aprovechar los beneficios que el interés compuesto ofrece a largo plazo.

Un buen inversor planifica sus inversiones en distintos horizontes temporales. A corto plazo (menos de un año), cuenta con el fondo de emergencias; a medio plazo (de dos a cinco años) invierte en productos financieros con buena liquidez; y a largo plazo (más de cinco años) se olvida del dinero invertido.

La mejor forma de ver crecer tu dinero es olvidándote de él. Cuando inviertes con miras en el largo plazo debes hacerlo pensando en no recuperarlo antes de 20 o 25 años. Durante ese tiempo el interés compuesto incrementará la rentabilidad y conseguirá que se multiplique, como por arte de magina.

  1. No diversificar correctamente.

El segundo gran error que comenten casi todos los inversores es diversificar mal su cartera. Warren Buffet, quizás el mejor inversor de la historia, asegura que “la diversificación es protección contra la ignorancia”. Como nadie sabe qué va a pasar en el futuro, diversificando se reducen los riesgos.

Una buena diversificación debe incluir acciones de diferentes sectores, con diferentes características financieras y de diferentes países. Si solo inviertes en empresas tecnológicas porque actualmente ofrecen buenas rentabilidades, concentras todo el riesgo en un solo sector. Cualquier disrupción podría hundir tu cartera.

Lo mismo ocurre si concentras toda tu inversión en un solo país, por ejemplo, en España. La economía española solo representa el 2% de la economía mundial. ¿Te haces una idea de lo mal que has diversificado, de lo que te estás perdiendo y de lo mal que te podría ir si España vuelve a sufrir una crisis económica?

  1. No contratar a un buen asesor.

Ni tu cuñado ni el empleado de banca de tu sucursal son buenos consejeros para tus inversiones. El primero porque no es un profesional y, por tanto, solo te aconsejará basado en su propia experiencia; y el segundo, porque se debe a los intereses de quién le paga el salario, y como podrás imaginar, solo te recomendará lo mejor para el banco, pero no lo mejor para ti.

Si quieres ir en serio con la inversión debes ponerte en manos de un asesor independiente. Este experto será tu guía y te aconsejará qué productos financieros son los mejores para ti en función del riesgo que estés dispuesto a asumir. Dedica todo el tiempo del mundo en decidir quién será esa persona y una vez lo tengas claro, confía en su criterio.

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